Luis Caputo, ministro de Economía nacional, y Javier Milei.

El gobierno de Javier Milei debía enfrente este 9 de enero su primer compromiso relevante del año en materia de deuda, con vencimientos por U$S4.300 millones correspondientes a bonos Globales y Bonares. Todo indica que el pago se concretará con normalidad, a partir de una combinación de fondos disponibles del Tesoro, recursos obtenidos por la venta de represas y un financiamiento tipo REPO con bancos internacionales.
Según los datos más recientes, los depósitos del Tesoro en el Banco Central (BCRA) alcanzaban los U$S1.963 millones. A ese monto se sumaron U$S700 millones provenientes de la venta de las represas del Comahue, lo que reforzó la posición financiera previa al vencimiento.
En paralelo, la autoridad monetaria cerró un pase pasivo (REPO) con seis bancos internacionales por U$S3.000 millones, con un plazo de 372 días. Con esta operación, la administración libertaria terminó de reunir los recursos necesarios para afrontar el pago del pasivo.
El acuerdo establece una tasa de interés equivalente a la SOFR en dólares más un spread promedio de 400 puntos básicos, lo que implica un costo financiero cercano al 7,4% anual, consignó el diario "Ámbito".
Un informe de Cepec (Centro de Estudios Políticos y Económicos) señaló que se trata de una tasa inferior a la de 2024 y 2025, lo que refleja una menor prima de riesgo y un abaratamiento del financiamiento. No obstante, aclaró que la operación responde a una necesidad de liquidez y no a un flujo genuino de la balanza de pagos.
Este jueves, las reservas brutas internacionales aumentaron más de U$S500 millones y se ubicaron en U$S44.781 millones. De acuerdo con fuentes oficiales citadas por Ámbito, la suba respondió al ingreso de los fondos del REPO, aunque ya se descontó el giro destinado al pago de los bonos Globales.
La Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) detalló que el vencimiento de los Globales incluye U$S1.522 millones de capital y U$S1.042 millones en intereses. En el caso de los Bonares, el pago asciende a U$S1.187 millones de capital y u$s462 millones de intereses.
Por último, el economista Gabriel Caamaño explicó que los bonos Globales están depositados en el exterior, por lo que los fondos se transfieren fuera del país, mientras que los Bonares, mayormente en manos locales, se cancelan dentro del sistema y permanecen en los encajes.







