

En los últimos tiempos, la combinación de cúrcuma con jugo de limón ganó popularidad como un remedio casero elegido por quienes buscan mejorar su bienestar desde las primeras horas del día. Esta mezcla natural se destaca por sus propiedades desinflamatorias y digestivas, y es incorporada en la rutina matutina como una alternativa sencilla y accesible.
La raíz de cúrcuma, junto con este cítrico, conforma un aliado natural que puede contribuir a fortalecer las defensas del organismo y favorecer la salud digestiva. Su preparación es simple y no requiere grandes esfuerzos, lo que la convierte en una opción práctica para sumar a la alimentación diaria.
Uno de los principales beneficios atribuidos a esta combinación es su capacidad para desinflamar el estómago al comenzar la jornada, generando una sensación de ligereza que puede extenderse a lo largo del día. Además, la cúrcuma y el limón actúan positivamente sobre el sistema digestivo, ayudando a reducir la presencia de gases y a aliviar síntomas asociados al síndrome del intestino irritable, como náuseas o sensación de vómito.
Si bien algunas versiones sugieren que este consumo podría colaborar con la pérdida de peso, la evidencia científica disponible no respalda de manera concluyente esa afirmación. Por ese motivo, los especialistas recomiendan que quienes busquen adelgazar recurran a métodos tradicionales, como la actividad física regular y una alimentación controlada, consignó el diario La Nación.
Las propiedades de la cúrcuma
Más allá del aparato digestivo, la cúrcuma demostró poseer propiedades analgésicas, lo que la vuelve útil para aliviar dolores musculares y óseos. En ese sentido, resulta de particular interés para personas que padecen afecciones como la artritis.
El consumo habitual de cúrcuma con jugo de limón también es considerado un recurso natural para prevenir afecciones respiratorias y reforzar el sistema inmunológico, aportando un valor nutricional adicional al desayuno.
La cúrcuma, cuya popularidad trascendió su uso tradicional en el curry, es reconocida por sus cualidades antibacterianas y cicatrizantes. Puede consumirse en cápsulas, tabletas, extractos, polvo o como suplemento alimenticio, aunque los especialistas coinciden en que prepararla en forma de té o jugo es una de las maneras más efectivas de aprovechar sus beneficios. En todos los casos, se recomienda consultar previamente con un médico de cabecera antes de incorporar cualquier remedio o suplemento a la dieta diaria.
Originaria de la India y perteneciente a la misma familia que el jengibre, la cúrcuma obtiene su característico color amarillo del tallo subterráneo de la planta, gracias a su alto contenido de curcumina, el compuesto bioactivo responsable de gran parte de sus propiedades. Conocida como el “azafrán asiático”, es baja en calorías y grasas, pero rica en hidratos de carbono.
Por su parte, el limón potencia esta combinación al aportar una amplia variedad de nutrientes esenciales, entre ellos potasio, vitaminas C, E y K, sodio, calcio, cobre, hierro, magnesio y zinc, conformando así una mezcla nutricionalmente completa.







