09 Julio 2002 Seguir en 
Chile.- Un sumario interno se ordenó para aclarar la pesadilla que vivió un joven de 14 años en un hospital de Santiago, donde lo dieron por muerto y lo enviaron a la morgue del recinto, en la que despertó horrorizado.
De acuerdo con la familia, el adolescente habría querido hacer una broma espeluznante a su hermano pequeño y simuló colgarse de una percha, amarrando un cinturón a su cuello. Sin embargo, perdió el equilibrio y fue encontrado desvanecido por sus parientes.
Llevado de urgencia al Hospital Padre Hurtado, fue examinado por un médico que certificó su defunción y ordenó su traslado a la morgue del recinto. Sin embargo, después de permanecer un largo rato en el depósito refrigerado de cadáveres, comenzó a emitir ruidos que llamaron la atención de los funcionarios del nosocomio.
El muchacho fue sometido a maniobras de reanimación y se recuperaba en forma satisfactoria, tras haber pasado los momentos más angustiosos de su corta existencia. Los policías que custodian el recinto asistencial indicaron que habían insistido en que el joven no estaba muerto pues presentaba signos vitales, como temperatura tibia y además sus pupilas no estaban dilatadas, pero no fueron escuchados. Para aclarar este grave error, se instruyó un sumario administrativo. (DPA)
De acuerdo con la familia, el adolescente habría querido hacer una broma espeluznante a su hermano pequeño y simuló colgarse de una percha, amarrando un cinturón a su cuello. Sin embargo, perdió el equilibrio y fue encontrado desvanecido por sus parientes.
Llevado de urgencia al Hospital Padre Hurtado, fue examinado por un médico que certificó su defunción y ordenó su traslado a la morgue del recinto. Sin embargo, después de permanecer un largo rato en el depósito refrigerado de cadáveres, comenzó a emitir ruidos que llamaron la atención de los funcionarios del nosocomio.
El muchacho fue sometido a maniobras de reanimación y se recuperaba en forma satisfactoria, tras haber pasado los momentos más angustiosos de su corta existencia. Los policías que custodian el recinto asistencial indicaron que habían insistido en que el joven no estaba muerto pues presentaba signos vitales, como temperatura tibia y además sus pupilas no estaban dilatadas, pero no fueron escuchados. Para aclarar este grave error, se instruyó un sumario administrativo. (DPA)







