09 Julio 2002 Seguir en 
Un policía contratado resultó herido en una pierna tras un violento forcejeo con un hombre al que persiguió cinco cuadras a pie. El balazo que Dante Ibarra recibió en la ingle le cortó una arteria, por lo que debió ser internado, en estado delicado.
Ayer a las 5, Ibarra estaba en su parada de Lavalle y 9 de Julio. En ese momento, un auto se detuvo a su lado y el conductor le dijo que estaba siendo seguido por un remise desde el cual un hombre lo insultaba y lo amenazaba. Al ver acercarse el auto, Ibarra lo hizo detener, y un desconocido se bajó y empezó a correr. El policía, de 31 años, salió detrás de él y en La Plata al 500 lo alcanzó.
Allí forcejearon hasta que Ibarra sacó su arma; aparentemente se le escapó el disparo que lo hirió, según informó el comisario principal Miguel Martín, jefe de la seccional 2ª que tiene a su cargo la investigación.
Ibarra cayó herido sobre la vereda de una fábrica abandonada que se extiende por toda esa cuadra; los vecinos dicen haberse enterado a la mañana, mientras la Policía realizaba las pericias en el lugar. Ninguno de ellos escuchó el disparo. El policía herido fue auxiliado por el también policía contratado Antonio Avila, quien pasaba casualmente por allí y lo llevó en su auto hasta el hospital Padilla. Por la gravedad de la herida, Ibarra fue derivado al Centro de Salud, donde lo operaron y le practicaron un "by pass".
"El entró a la Policía por necesidad, porque no tenía trabajo. Pero siempre le gustó mucho", explicó Miriam de Ibarra, la esposa del policía herido.
La pareja tiene un hijo de cuatro años y vive en Simoca. Ibarra es técnico electromecánico, pero estaba desempleado cuando hace dos años fue contratado por el Estado para vestir el uniforme policial. "La verdad es que nunca había pensado en los peligros que corren los policías. Siempre me fijaba en que la gente habla muy mal de ellos y nada más. Esto me tomó por sorpresa", dijo su esposa.
Hasta ahora la Policía tiene una descripción del remise (no trascendió la marca ni el modelo del auto) en el que habría estado el agresor, quien escapó tras el incidente, y los investigadores están abocados a su búsqueda. Tampoco se sabe quién es el hombre que hizo la denuncia de que lo estaban persiguiendo.
Ayer a las 5, Ibarra estaba en su parada de Lavalle y 9 de Julio. En ese momento, un auto se detuvo a su lado y el conductor le dijo que estaba siendo seguido por un remise desde el cual un hombre lo insultaba y lo amenazaba. Al ver acercarse el auto, Ibarra lo hizo detener, y un desconocido se bajó y empezó a correr. El policía, de 31 años, salió detrás de él y en La Plata al 500 lo alcanzó.
Allí forcejearon hasta que Ibarra sacó su arma; aparentemente se le escapó el disparo que lo hirió, según informó el comisario principal Miguel Martín, jefe de la seccional 2ª que tiene a su cargo la investigación.
Ibarra cayó herido sobre la vereda de una fábrica abandonada que se extiende por toda esa cuadra; los vecinos dicen haberse enterado a la mañana, mientras la Policía realizaba las pericias en el lugar. Ninguno de ellos escuchó el disparo. El policía herido fue auxiliado por el también policía contratado Antonio Avila, quien pasaba casualmente por allí y lo llevó en su auto hasta el hospital Padilla. Por la gravedad de la herida, Ibarra fue derivado al Centro de Salud, donde lo operaron y le practicaron un "by pass".
"El entró a la Policía por necesidad, porque no tenía trabajo. Pero siempre le gustó mucho", explicó Miriam de Ibarra, la esposa del policía herido.
La pareja tiene un hijo de cuatro años y vive en Simoca. Ibarra es técnico electromecánico, pero estaba desempleado cuando hace dos años fue contratado por el Estado para vestir el uniforme policial. "La verdad es que nunca había pensado en los peligros que corren los policías. Siempre me fijaba en que la gente habla muy mal de ellos y nada más. Esto me tomó por sorpresa", dijo su esposa.
Hasta ahora la Policía tiene una descripción del remise (no trascendió la marca ni el modelo del auto) en el que habría estado el agresor, quien escapó tras el incidente, y los investigadores están abocados a su búsqueda. Tampoco se sabe quién es el hombre que hizo la denuncia de que lo estaban persiguiendo.







