08 Julio 2002 Seguir en 
Casi no hay incidente en el que no participen. Se los ve en el momento de un incendio -la tarea por la cual más se los reconoce- pero además son quienes concurren a destruir un panal de abejas, los que lavan las calles luego de una manifestación, los que levantan los cuerpos tras un accidente u homicidio y los que manipulan elementos tóxicos cada vez que hay un derrame. Los 101 bomberos de la Policía de Tucumán se distribuyen como pueden, combaten los siniestros y sus propias carencias, y además buscan, como pueden, mejorar.
La Dirección General de Bomberos está ubicada en calle 25 de Mayo 1.090. De ella dependen la División Lacustre (que funciona en El Cadillal y en La Angostura), la División Ecológica y la División Explosivos. También allí funciona la División Servicios Técnicos, que tiene a su cargo todas las pericias que se realizan tras un siniestro.
Las donaciones
"Cubrimos muchas áreas, y para eso es fundamental la organización. Contamos con el respaldo de mucha gente, pero a veces chocamos contra las carencias, que ya son comunes en la Policía", explicó el subcomisario Raúl Daniel Lobo, director de Bomberos. Algunas de las tareas que realizan son controlar los incendios, intervenir en explosiones, realizar pozos y excavaciones, salvar a personas (en altura, bajo agua, en accidentes, en derrumbes), intervenir en inundaciones, proveer agua, hacer limpieza de canales, controlar derrames tóxicos, y, últimamente con mayor insistencia, apagar las cubiertas que se queman durante las manifestaciones. En caso de emergencias, para llamar a Bomberos se puede llamar a los teléfonos 4212148, 4226410, 100 o 105.
El tema de las carencias es delicado, pero de a poco, según Lobo, están logrando enfrentarlo. Uno de los problemas es, por ejemplo, el de los trajes que se utilizan para trabajar con ácidos. "Hay algunos que cuestan más de $1.000 dólares. Son los que están cerrados, para evitar así contacto con el veneno. Y si se rompen es muy difícil reponerlos. Pero estamos tratando de obtener donaciones para poder trabajar", indicó Lobo. Otro ejemplo es el de el trabajo que realizan los bomberos que tienen que levantar los cadáveres. Hasta no hace mucho tiempo no tenían ni guantes para hacer su trabajo. "Hemos comprado guantes para que todos tengan, y para reponer los que se rompen", advirtió.
Bomberos tiene cuatro autobombas (todas funcionan, según Lobo), un furgón, y un motor fuera de borda, que está en El Cadillal. Sin embargo, las dos lanchas (una en la Angostura y la otra en el dique Celestino Gelsi) están fuera de servicio, ya que no cuentan con los 2.200 dólares que necesitan para repararlas. En Concepción hay otra autobomba.
Mucho cuidado
Lobo explicó que además necesitan sacones para combatir los incendios, botas, palas, picos, hachas, sogas y arneses para hacer rescates. "Todo el material que hay se degrada", indicó. Lo que sí tienen son tanques de aire, máscaras y equipos de respiración autónoma. "Los cuidamos mucho", aseguró. Lobo pidió comprensión ante los inconvenientes. "Queremos que la gente se dé cuenta de que hacemos todo lo posible para ayudarla. A veces tenemos problemas, pero que nadie dude de que ponemos lo mejor de nosotros para trabajar. Los bomberos son capaces de dar la vida en su trabajo, y eso hay que elogiarlo", señaló.
Curso de preparación para los voluntarios
Durante dos días, varias dotaciones de Bomberos Voluntarios de la provincia realizaron un curso de perfeccionamiento en distintas técnicas, fundamentales para su trabajo.
El curso fue preparado por la Federación de Voluntarios de la provincia, y estuvo a cargo del "Grupo Puma", un sector especializado de Bomberos Voluntarios de Buenos Aires.
Desde el sábado a la mañana y hasta ayer a la noche, en el cuartel de Bomberos de Tafí Viejo, los uniformados estudiaron y practicaron distintas técnicas, que incluyeron el rescate de víctimas en autos siniestrados y la manipulación de elementos peligrosos, como ácido. En todos los casos se utilizaron herramientas traídas por los visitantes.
El subcomandante Carlos Cambera, jefe de los Voluntarios de Tafí Viejo, destacó el trabajo que se realizó. "Tuvimos delegaciones de Alberdi, Lules, Graneros, Alderetes y La Florida, entre otros. Todos trabajaron con mucho entusiasmo, sólo con el afán de aprender y después poder volcar esto en las situaciones que lo requieran", afirmó.
Según se anunció, los cursos se repetirán periódicamente.
Explosivos
La División Explosivos de Bomberos tiene a su cargo la delicada misión de intervenir en caso de que se produzcan amenazas de bombas o atentados, o cuando se deben realizar peritajes cada vez que se encuentran granadas u otros artefactos similares. Está a cargo del subcomisario Juan José Gómez, y su personal está realizando cursos de perfeccionamiento en forma constante. Una vez realizadas las pericias con material explosivo, en caso de ser necesario, los mismos técnicos son los encargados de hacer estallar el material.
La Dirección General de Bomberos está ubicada en calle 25 de Mayo 1.090. De ella dependen la División Lacustre (que funciona en El Cadillal y en La Angostura), la División Ecológica y la División Explosivos. También allí funciona la División Servicios Técnicos, que tiene a su cargo todas las pericias que se realizan tras un siniestro.
Las donaciones
"Cubrimos muchas áreas, y para eso es fundamental la organización. Contamos con el respaldo de mucha gente, pero a veces chocamos contra las carencias, que ya son comunes en la Policía", explicó el subcomisario Raúl Daniel Lobo, director de Bomberos. Algunas de las tareas que realizan son controlar los incendios, intervenir en explosiones, realizar pozos y excavaciones, salvar a personas (en altura, bajo agua, en accidentes, en derrumbes), intervenir en inundaciones, proveer agua, hacer limpieza de canales, controlar derrames tóxicos, y, últimamente con mayor insistencia, apagar las cubiertas que se queman durante las manifestaciones. En caso de emergencias, para llamar a Bomberos se puede llamar a los teléfonos 4212148, 4226410, 100 o 105.
El tema de las carencias es delicado, pero de a poco, según Lobo, están logrando enfrentarlo. Uno de los problemas es, por ejemplo, el de los trajes que se utilizan para trabajar con ácidos. "Hay algunos que cuestan más de $1.000 dólares. Son los que están cerrados, para evitar así contacto con el veneno. Y si se rompen es muy difícil reponerlos. Pero estamos tratando de obtener donaciones para poder trabajar", indicó Lobo. Otro ejemplo es el de el trabajo que realizan los bomberos que tienen que levantar los cadáveres. Hasta no hace mucho tiempo no tenían ni guantes para hacer su trabajo. "Hemos comprado guantes para que todos tengan, y para reponer los que se rompen", advirtió.
Bomberos tiene cuatro autobombas (todas funcionan, según Lobo), un furgón, y un motor fuera de borda, que está en El Cadillal. Sin embargo, las dos lanchas (una en la Angostura y la otra en el dique Celestino Gelsi) están fuera de servicio, ya que no cuentan con los 2.200 dólares que necesitan para repararlas. En Concepción hay otra autobomba.
Mucho cuidado
Lobo explicó que además necesitan sacones para combatir los incendios, botas, palas, picos, hachas, sogas y arneses para hacer rescates. "Todo el material que hay se degrada", indicó. Lo que sí tienen son tanques de aire, máscaras y equipos de respiración autónoma. "Los cuidamos mucho", aseguró. Lobo pidió comprensión ante los inconvenientes. "Queremos que la gente se dé cuenta de que hacemos todo lo posible para ayudarla. A veces tenemos problemas, pero que nadie dude de que ponemos lo mejor de nosotros para trabajar. Los bomberos son capaces de dar la vida en su trabajo, y eso hay que elogiarlo", señaló.
Curso de preparación para los voluntarios
Durante dos días, varias dotaciones de Bomberos Voluntarios de la provincia realizaron un curso de perfeccionamiento en distintas técnicas, fundamentales para su trabajo.
El curso fue preparado por la Federación de Voluntarios de la provincia, y estuvo a cargo del "Grupo Puma", un sector especializado de Bomberos Voluntarios de Buenos Aires.
Desde el sábado a la mañana y hasta ayer a la noche, en el cuartel de Bomberos de Tafí Viejo, los uniformados estudiaron y practicaron distintas técnicas, que incluyeron el rescate de víctimas en autos siniestrados y la manipulación de elementos peligrosos, como ácido. En todos los casos se utilizaron herramientas traídas por los visitantes.
El subcomandante Carlos Cambera, jefe de los Voluntarios de Tafí Viejo, destacó el trabajo que se realizó. "Tuvimos delegaciones de Alberdi, Lules, Graneros, Alderetes y La Florida, entre otros. Todos trabajaron con mucho entusiasmo, sólo con el afán de aprender y después poder volcar esto en las situaciones que lo requieran", afirmó.
Según se anunció, los cursos se repetirán periódicamente.
Explosivos
La División Explosivos de Bomberos tiene a su cargo la delicada misión de intervenir en caso de que se produzcan amenazas de bombas o atentados, o cuando se deben realizar peritajes cada vez que se encuentran granadas u otros artefactos similares. Está a cargo del subcomisario Juan José Gómez, y su personal está realizando cursos de perfeccionamiento en forma constante. Una vez realizadas las pericias con material explosivo, en caso de ser necesario, los mismos técnicos son los encargados de hacer estallar el material.







