"Tyson" y "Kello" negaron haber degollado a los Brandán

Los imputados afirmaron que la Policía armó todo para perjudicarlos, pero no saben por qué.

CONFIADOS.
CONFIADOS.
07 Julio 2002
Dicen que son inocentes y que la Policía llegó a manipular pruebas para perjudicarlos, aunque afirman que desconocen por qué. Melitón Rodolfo "Tyson" Toscano y su tío Francisco "Kello" Vallejo, en un diálogo exclusivo con LA GACETA, trataron de aclarar algunos de los puntos oscuros de la causa y llegaron a brindar un dato que aún no habían aportado, respecto de la presencia en la zona del triple crimen, de dos desconocidos en una camioneta.
"Somos inocentes y no sabemos qué pasó", dijeron cada vez que pudieron los únicos detenidos por el triple crimen de Agua Azul. El lunes 17 de junio fueron hallados los cuerpos de Juan Carlos Brandán, de 49 años, y de sus hijos Roberto y Juan Carlos, de 19 y 17 años. Los tres fueron degollados, pero al padre, además, lo balearon en la cara y le arrancaron la tráquea de un tirón.
"Tyson" es muy callado y los nervios lo hacen sonreír permanentemente. "Kello", en cambio, habla, pero midiendo las palabras. "Cuando me llevaron a declarar (el día del hallazgo) me dijeron que involucre a ?Tyson? o a algún otro y me dejaban. Como les dije que no, me tienen a mí", dijo Vallejo.
"Los policías mancharon con la sangre de los finados ropa y cuchillos míos para involucrarme", dijo Vallejo, de 50 años y padre de seis hijos.
Alberto "Beto" Juárez, el testigo que los comprometió con su declaración, al afirmar que los oyó planeando el crimen y que le dieron las armas para que las lavara, afirmó, durante los careos que mantuvo con los acusados, que fue torturado por la Policía para involucrarlos, y se rectificó de algunos de sus dichos. "No entiendo nada, a ?Beto? lo quería como a un hijo, estaba todo el día en mi casa, iba a comer, se quedaba... El nos dijo que le pegaron y que lo ?picanearon? mucho", explicó Vallejo.
El joven afirmó, además, que tenía una muy buena relación con la menor de las víctimas, y tildó a su primo Brandán como mala persona y violento, aunque aclaró que nunca tuvo problemas con él.
La defensora Aurora Díaz Argañaraz opinó que el fiscal tendría que haber detenido al testigo "Beto" por "mentir en su declaración". "Queremos llegar a la verdad", dijo ella.

"Es gente buena"
Como conocedores de la zona y de su gente, Toscano y Vallejo aseguraron que los homicidas "no son de ahí, porque es gente buena. Además, Brandán no tenía problemas graves con nadie, excepto con José Santucho" a quien la familia de las víctimas le había ganado un juicio dos semanas antes del crimen, por la posesión de unas 20 hectáreas que podría haber terminado con el desalojo de los Santucho.
"Tyson", cuando declaró como testigo el día del hallazgo de los cuerpos, mencionó la pelea que tuvo con Alberto Brandán en febrero pasado, cuando este lo trompeó. "El estaba machado y empezó a pegarme. Nunca supe por qué, porque me fui a mi casa. A mí no me gusta pelear", afirmó.
El negó que lo llamen de esa manera porque era muy buen peleador cuando era niño; dijo que se debe a que a los 10 años se rapó la cabeza y "por ser negro" le empezaron a decir "Tyson". "La sangre me impresiona", dijo Toscano al desmentir que haya faenado animales desde pequeño, como dijo su madre.
"Si la Policía hubiera investigado de verdad, hoy no estaríamos detenidos nosotros sino los asesinos", dijo finalmente Vallejo.

La Justicia tendría pruebas suficientes contra los acusados
El fiscal Pedro Gallo le solicitó al juez Eudoro Albo que le dicte la prisión preventiva a Melitón "Tyson" Toscano y a su tío Francisco "Kello" Vallejo, los acusados del triple homicidio de Agua Azul, Leales.
Tal como lo anticipó LA GACETA, las pruebas y las pericias serían suficientes para mantener detenidos a los acusados de haber degollado a Juan Carlos Brandán, de 49 años, y a sus hijos Roberto y Juan Carlos.
El crimen se produjo el 17 de junio pasado. Los cuerpos aparecieron cerca de la ruta 323 que lleva a Viclos, cerca de la casa de las víctimas. Justamente la propiedad en la que aún vive la familia Brandán sería el motivo del crimen, aunque allegados a la familia sospechan que los acusados deben haber actuado incitados por un tercero.
"Tyson" y "Kello" son parientes directos de los Brandán, y hasta hace 30 años las dos familias compartieron esas casi 400 hectáreas. Pero luego no hubo demasiados entredichos entre ellas, por lo que se estima que otros de los interesados en adquirirlas podrían haberlos alentado a asesinar a las víctimas, según informó uno de los investigadores.
Sin embargo, "Kello" negó rotundamente esa posibilidad. "Mi papá y la madre de él, que eran hermanos, iniciaron un juicio para quedarse con las tierras por prescripción adquisitiva, pero cuando nosotros nos fuimos, no las reclamamos más. No nos interesan y ellos se las quedaron", afirmó Vallejo.
La posibilidad de que haya un autor intelectual del crimen y la identidad de los otros dos o tres sospechosos es lo que deben develar ahora el fiscal Gallo y el secretario Fernando Valladares.
Además de la aparición de Alberto "Beto" Juárez , un testigo de parte de lo ocurrido, las pericias indican que el grupo de la sangre hallada en los cuchillos y en la chaila secuestrados se correspondería con el de las víctimas.
La representante de la familia Brandán, Mirna Soria de Aráoz, había solicitado que se les dicte la prisión preventiva a los acusados y una serie de medidas más para esclarecer el hecho y llegar a la verdad.
Todo ello deberá ser resuelto por el juez Alfonso Zotolli durante la feria judicial que da comienzo el lunes, y a partir del 22 de julio la causa volverá a manos de Gallo y de Albo.
La defensora de los dos acusados, Aurora Díaz Argañaraz, cuestionó el trabajo de la Brigada Este y solicitó que sea apartada del caso. Argumentó que demoraron a testigos -entre ellos a los hermanos de "Tyson"- de manera irregular y los detuvieron por contravenciones.

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