17 Marzo 2005 Seguir en 
Hasta hace pocos años, la circulación a contramano de motociclistas y ciclistas constituía una infracción excepcional, ya que se registraba muy pocas veces. Parecía afirmada la cultura -básica en toda sociedad- de que el desplazamiento por la calzada debe hacerse en la dirección reglamentaria, sin salvedad alguna.
Como tantas costumbres positivas, esta ha empezado a esfumarse rápidamente. Cualquier transeúnte sabe que, en la actualidad, antes de cruzar la calle hay que mirar hacia los dos lados para no verse arrollado por algún vehículo de dos ruedas cuyo conductor desdeñe el sentido del tránsito. Tales infractores son mensajeros en su gran mayoría. De esa manera, buscan acortar camino, pero con ello se ponen en peligro tanto ellos como a terceros.
Nos parece que la Municipalidad de San Miguel de Tucumán debe ponerse firme también en este sentido y, con la colaboración de la Policía, proceder a detener a los que así proceden. No puede admitirse que en una ciudad como la nuestra, poblada por más de medio millón de habitantes, no se respete la dirección del tránsito.
Como tantas costumbres positivas, esta ha empezado a esfumarse rápidamente. Cualquier transeúnte sabe que, en la actualidad, antes de cruzar la calle hay que mirar hacia los dos lados para no verse arrollado por algún vehículo de dos ruedas cuyo conductor desdeñe el sentido del tránsito. Tales infractores son mensajeros en su gran mayoría. De esa manera, buscan acortar camino, pero con ello se ponen en peligro tanto ellos como a terceros.
Nos parece que la Municipalidad de San Miguel de Tucumán debe ponerse firme también en este sentido y, con la colaboración de la Policía, proceder a detener a los que así proceden. No puede admitirse que en una ciudad como la nuestra, poblada por más de medio millón de habitantes, no se respete la dirección del tránsito.







