12 Marzo 2005 Seguir en 
El remate definitivo de la ex mutual El Hogar del Empleado desnudó la pobre vocación de las instituciones tucumanas por preservar nuestro patrimonio cultural. El cierre de una entidad señera para el mutualismo de la provincia provocó la desaparición de varias colecciones que hicieron historia en el país. Los especialistas recuerdan que en el edificio de Crisóstomo Alvarez 158 también podían encontrarse más de 2.000 libros. Sin embargo, el inventario final sólo registra 169 volúmenes y menos de una docena de series de revistas. Nadie supo dar cuenta de qué pasó con las obras desaparecidas y es incierto el destino que se les dará a aquellas que quedaron fuera del proceso de venta iniciado para pagar deudas. La cívica actitud de un grupo de personas vinculadas a la cultura de Tucumán y a la Biblioteca Alberdi evitó que el saqueo patrimonial llegara a sus últimas consecuencias. Podría esperarse ahora que el Estado asuma un rol protagónico en la reivindicación de esta parte de la historia de los tucumanos. Las olvidadas bibliotecas públicas y populares recibirían como un buen presente la compra de un material que no merece pasar al olvido.







