03 Marzo 2005 Seguir en 
LA PAZ.- La expulsión de Bolivia de "Aguas de Illimani" -la subsidiaria del grupo francés Suez-, la pronta sanción de una ley de hidrocarburos y otras demandas campesinas y regionales produjeron ayer innumerables cortes de rutas y protestas en 6 de las 9 provincias bolivianas
El Alto, ciudad aledaña a La Paz, retomó un paro cívico iniciado en enero para que no se postergue más el retiro de Aguas de Illimani (AISA), cuyo contrato de concesión ya fue rescindido por el gobierno boliviano. La presión se inició en enero y obligó al gobierno del presidente Carlos Mesa a rescindir por decreto el contrato con la subsidiaria de la empresa francesa. Mesa calificó de irracional el pedido de echar de inmediato a AISA. "El Estado no puede pagar 40 o 50 millones de dólares por el capricho de este sector", sostuvo.
La propuesta vecinal es transferir los bienes de AISA y crear una empresa pública y social, pero el gobierno apunta a constituir una empresa mixta, que permita una solución amigable con la empresa francesa. El grupo Suez tiene una subsidiaria argentina -Aguas Argentinas-, que también rediscute su contrato de concesión con el gobierno del presidente Néstor Kirchner.
En El Alto hay 32 huelguistas distribuidos en cuatro piquetes, y uno de ellos lleva ya nueve días de huelga de hambre.
Por la Constituyente
En Cochabamba se instalaron el lunes dos piquetes con varias exigencias; entre ellas, la aprobación de la Ley de Hidrocarburos y la Asamblea Constituyente. Los cochabambinos apoyan, además, el reclamo de los alteños, al igual que los vecinos de La Paz y de Viacha. Aguas de Illimani también sirve a estas ciudades, pero en estos dos casos se propone una salida concertada. La Paz, Oruro, Sucre, Potosí, Cochabamba y Santa Cruz se encuentran afectadas por ocho bloqueos en varios tramos de las carreteras que conectan a estas regiones. (Télam-SNI)
El Alto, ciudad aledaña a La Paz, retomó un paro cívico iniciado en enero para que no se postergue más el retiro de Aguas de Illimani (AISA), cuyo contrato de concesión ya fue rescindido por el gobierno boliviano. La presión se inició en enero y obligó al gobierno del presidente Carlos Mesa a rescindir por decreto el contrato con la subsidiaria de la empresa francesa. Mesa calificó de irracional el pedido de echar de inmediato a AISA. "El Estado no puede pagar 40 o 50 millones de dólares por el capricho de este sector", sostuvo.
La propuesta vecinal es transferir los bienes de AISA y crear una empresa pública y social, pero el gobierno apunta a constituir una empresa mixta, que permita una solución amigable con la empresa francesa. El grupo Suez tiene una subsidiaria argentina -Aguas Argentinas-, que también rediscute su contrato de concesión con el gobierno del presidente Néstor Kirchner.
En El Alto hay 32 huelguistas distribuidos en cuatro piquetes, y uno de ellos lleva ya nueve días de huelga de hambre.
Por la Constituyente
En Cochabamba se instalaron el lunes dos piquetes con varias exigencias; entre ellas, la aprobación de la Ley de Hidrocarburos y la Asamblea Constituyente. Los cochabambinos apoyan, además, el reclamo de los alteños, al igual que los vecinos de La Paz y de Viacha. Aguas de Illimani también sirve a estas ciudades, pero en estos dos casos se propone una salida concertada. La Paz, Oruro, Sucre, Potosí, Cochabamba y Santa Cruz se encuentran afectadas por ocho bloqueos en varios tramos de las carreteras que conectan a estas regiones. (Télam-SNI)
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