01 Marzo 2005 Seguir en 
BEIRUT.- El presidente del Líbano, Emile Lahoud, aceptó la renuncia al gabinete del primer ministro Omar Karami, presentada ayer durante una sesión extraordinaria del Parlamento, donde la oposición iba a presentar una moción de censura al gobierno, formado hace apenas cuatro meses. Una ola de entusiasmo se expandió entre los miles de manifestantes congregados frente a la sede legislativa. Las calles de Beirut se convirtieron en un mar de banderas del país -rojas y blancas- tras la renuncia de Karami, que se produjo dos semanas después del asesinato del ex primer ministro Rafik Hariri. Este hecho generó duras reacciones contra el gobierno prosirio de Líbano, y presiones internacionales contra Siria para que retire sus tropas de este pequeño país.
La noticia fue recibida con júbilo por más 50.000 opositores cristianos y musulmanes que se habían reunido en la Plaza de los Mártires -donde fue sepultado Hariri, en la mezquita Mohammed el Amin-. Desafiaron, así, una prohibición de realizar manifestaciones públicas. Hariri era considerado el arquitecto de la reconstrucción del Líbano tras la guerra civil de la década de 1980. Anoche circulaban versiones de que, tras la renuncia de Karami, se conformará un gobierno de unidad nacional que negociará en buenos términos el retiro de las tropas sirias del Líbano. (DPA)
La noticia fue recibida con júbilo por más 50.000 opositores cristianos y musulmanes que se habían reunido en la Plaza de los Mártires -donde fue sepultado Hariri, en la mezquita Mohammed el Amin-. Desafiaron, así, una prohibición de realizar manifestaciones públicas. Hariri era considerado el arquitecto de la reconstrucción del Líbano tras la guerra civil de la década de 1980. Anoche circulaban versiones de que, tras la renuncia de Karami, se conformará un gobierno de unidad nacional que negociará en buenos términos el retiro de las tropas sirias del Líbano. (DPA)
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