Animales sueltos

La Policía que controla las rutas debería ocuparse de esta peligrosa situación para los automovilistas.

22 Febrero 2005
El peligro que representan los animales sueltos en las rutas es algo que, lamentablemente, no necesita demostrarse en Tucumán. Con demasiada frecuencia, las crónicas policiales registraron terribles accidentes producidos a causa de ellos, en diversos lugares de nuestra provincia o del país.
Por eso mismo llama la atención que el pasado fin de semana, en varios puntos del transitado camino a Tafí del Valle, los conductores se hayan encontrado con verdaderas tropillas de caballos que cruzaban imprevistamente el asfalto o que pastaban -tranquilamente- a su vera. Esto ocurría precisamente -cabe hacerlo notar- cuando transcurría la Fiesta Provincial del Queso, acontecimiento que determinaba un notorio incremento del volumen de vehículos que asciende o regresa por esa vía.La Policía, con el mismo cuidado con que antes del comienzo de la cuesta detiene a los automovilistas para pedirles registros o controlar cinturones de seguridad, debería ocuparse de los animales sueltos que deambulan por esta ruta (también por otras). Animales que, por cierto, para la seguridad de las personas, significan un riesgo infinitamente mayor que el que podría derivar de la carencia de la documentación.

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