Cuestión de imagen

Por Marcelo Aguaysol.

21 Febrero 2005
La gestión del presidente Néstor Kirchner jugará esta semana una de las partidas más difíciles desde que arrancó su mandato, en mayo de 2003. El viernes se cerrará el canje de la deuda pública en default, un paso fundamental para el retorno de la Argentina al mercado internacional de capitales. La operatoria no admite términos medios. Un éxito en el canje le significará a Kirchner un trampolín político fundamental en tiempos electorales. Pero una aceptación inferior al 60% del total de bonistas encenderá luces rojas en la Casa Rosada.
Tucumán no está al margen de ese proceso. En los últimos meses de 2004, el gobernador José Alperovich le imprimió un ritmo acelerado a la regularización de los compromisos de la Provincia con los acreedores externos. Sabe que no se puede quedar a medio camino en las negociaciones para reestructurar su deuda pública externa. Aunque la cifra no sea tan elevada como la de la Nación, se trata de U$S 42 millones en Eurobonos emitidos y colocados, originariamente, en los mercados de Estados Unidos y Luxemburgo. La operatoria resulta vital para el desarrollo de la economía tucumana, especialmente para la incesante búsqueda de nuevos mercados para su producción. Y en esto se halla en juego la imagen de la provincia frente a los ojos del mundo.
Alperovich reveló el viernes que esta semana hará gestiones ante la Cancillería para el reingreso -con la consiguiente comercialización- de limones en los Estados Unidos. Un acuerdo con los tenedores de Eurobonos significará un paso esencial hacia ese objetivo. Sucede que en el país del norte continental residirían algunos acreedores aún no identificados por el Estado provincial y que todavía no saben si podrán recuperar el capital invertido en títulos provinciales. En otras palabras, la reestructuración de la deuda contraída en Eurobonos posibilitará la recuperación de Tucumán como provincia creíble.
Hasta ahora, según las estimaciones oficiales, el 60% de los tenedores de los títulos de la deuda pública tucumana está identificado. En su mayoría son inversores institucionales y Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP). Esas entidades esperan la resolución del canje de la deuda argentina para luego aceptar la conversión de los Eurobonos que tienen en cartera por los Consadep.

Contratos a la firma
Por su parte, el ministro de Economía, Jorge Jiménez, emprenderá vuelo hacia la Capital Federal con el fin de firmar otros contratos de aceptación del canje de Eurobonos por Consadep. Hasta ahora, sólo el 24% de los acreedores aceptó cobrar la deuda a un plazo de 16 años y en un título con garantía de coparticipación. Los Consadep se constituyeron en un bono rentable dentro del mercado bursátil. Así lo indican las pizarras porteñas, que reconocen hasta $ 111,60 por cada $ 100 (valor nominal) en Consadep. Se calcula que en el mercado circulan unos $ 93 millones en esos títulos, mientras que el Gobierno tiene licencia para emitir otros $ 260 millones, tanto para la reestructuración de la deuda como para el pago de juicios con sentencia firme.
En el Ministerio de Economía estiman que hacia mayo Tucumán saldrá del default declarado implícitamente en 2002. Sin embargo, la gran meta fiscal de este año será demostrar la recuperación de la capacidad de pago del endeudamiento.
Por ahora, habrá ayuda federal. Los acuerdos bilaterales vigentes permiten cierta autonomía de vuelo para las finanzas provinciales. No obstante, a partir de 2006 difícilmente la Nación destine nuevos recursos para financiar el pago de intereses. Alperovich esto lo sabe. Se lo dijo el ministro de Economía, Roberto Lavagna. En ese momento todo dependerá de la conducta fiscal de la gestión provincial.

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