19 Febrero 2005 Seguir en 
Recientemente, en la ciudad de La Plata se ha dispuesto una pauta reglamentaria que condiciona la vestimenta de choferes de taxis y de remises durante el verano. El uniforme es muy sencillo: una remera, unas bermudas y el calzado que deseen. Pero están prohibidas las musculosas y las ojotas.
La medida, que parece sensata, no ha despertado ninguna oposición entre quienes deben observarla. Está de acuerdo con el rigor del clima estival y garantiza al pasajero que no será conducido por personas semidesnudas, lo que para muchos resultaba comprensiblemente desagradable. La veda de las ojotas tiene, además, razones de seguridad, ya que ese calzado dificulta el adecuado control de los pedales de un vehículo.
Podría estudiarse algo similar para el municipio de San Miguel de Tucumán. Con mucha frecuencia, quienes ascienden a autos de alquiler en verano suelen toparse con conductores cuyo atuendo no reúne las condiciones de decoro mínimo que cabría esperar en quien cumple tal cometido. Es claro que se trata de un servicio prestado en un espacio público. Por este motivo, no tener un atuendo adecuado, viene a ofender la sensibilidad del pasajero.
La medida, que parece sensata, no ha despertado ninguna oposición entre quienes deben observarla. Está de acuerdo con el rigor del clima estival y garantiza al pasajero que no será conducido por personas semidesnudas, lo que para muchos resultaba comprensiblemente desagradable. La veda de las ojotas tiene, además, razones de seguridad, ya que ese calzado dificulta el adecuado control de los pedales de un vehículo.
Podría estudiarse algo similar para el municipio de San Miguel de Tucumán. Con mucha frecuencia, quienes ascienden a autos de alquiler en verano suelen toparse con conductores cuyo atuendo no reúne las condiciones de decoro mínimo que cabría esperar en quien cumple tal cometido. Es claro que se trata de un servicio prestado en un espacio público. Por este motivo, no tener un atuendo adecuado, viene a ofender la sensibilidad del pasajero.







