DEMORAS EN LA ENTREGA DE BECAS ESCOLARES

16 Febrero 2005
Todos los años, por iniciativa del Gobierno Nacional, se premia a algunos alumnos de la EGB 3 y del Polimodal con una beca de $ 400. Es una digna actitud del Estado para incentivar a los padres a que envíen a sus hijos a la escuela, ya que la educación es lo único que nos ayudará a salir adelante como seres humanos o como país. Pero esta ayuda no llega cuando corresponde, en marzo o en abril, para el inicio de las clases, de modo que permita afrontar los gastos de vestimenta, útiles, transporte o el pago del seguro escolar y de la cooperadora. Resulta incoherente que las becas sean abonadas en octubre o en noviembre, cuando el gasto principal ya fue cubierto con mucho sacrificio. Aún más, muchos padres no inscriben a sus hijos por falta de medios económicos, con lo que se fomenta el analfabetismo y la deserción escolar. Repito: ¿no sería correcto que la beca fuera entregada al inicio del período escolar?
Nora Quiroga
nodape@tutopia.com

PSICOPEDAGOGOS
Al Colegio de Graduados en Psicopedagogía le resulta auspiciosa la creación de 15 gabinetes psicopedagógicos y de asistencia social (Ley Nº 7.501) para intentar dar respuesta a las necesidades de asistencia y prevención en los establecimientos educativos. Lo insólito es la exclusión del psicopedagogo, especialista en problemas de aprendizaje. Esto vulnera los derechos de nuestros colegiados y de los alumnos que concurren a escuelas públicas. Lo paradójico es que en varios colegios privados los gabinetes son integrados por psicopedagogos, y a la población que sólo tiene acceso a la educación pública, se le niega la posibilidad de recibir una atención específica, que le permita superar los problemas de aprendizaje. Otra: la Secretaría de Educación avala, desde hace más de 20 años, la formación de psicopedagogos en una institución (superior no universitaria), en convenio con una universidad privada de otra provincia, pero cercena a sus egresados y al de otras universidades a que ejerzan la profesión, ignorando la Ley 6899 (ejercicio profesional).
Marta E. Lavado
La Madrid 678
S. M. de Tucumán

CRISTIANISMO Y CAPITALISMO
Cuando pregunté a una estudiante de abogacía, de 21 años, si al graduarse se dedicaría a la política, respondió: "no, quizás mis bolsillos estén llenos, pero no seré una miserable" (léase vil, perversa, infame, corrupta, indecente, inhumana, bellaca, etcétera). Quisiera creer que todos los jóvenes piensan igual, pero crecieron siendo testigos de graves delitos públicos que ya se consideran normales por la impunidad. El capitalismo salvaje es extremadamente egoísta, mientras que el cristianismo es esencialmente altruista. Entonces, ¿cómo es que conviven? ¿Será la contradicción más grande de la historia? Esta sociedad, que se dice occidental y cristiana, está plagada de miserables. Si hiciéramos una lista de las actitudes deshonrosas que nos rodean, llenaríamos varias páginas de LA GACETA. Me gustaría que la Iglesia, activa, en la calle y en los medios, ponga en evidencia los graves pecados en contra de la mayoría indefensa (como aquel valiente prelado que puso al descubierto los robos de planes sociales). Impera un régimen hecho a la medida de una minoría abusadora y viciado de grandes corruptelas productoras de miserables. Estos, si se aplicara la ley, se reducirían a una mínima expresión, y el país avanzaría sin tropiezos hacia una verdadera democracia, donde se los pondría rápidamente en el lugar en que -todos sabemos- deberían estar.
Alberto Salvador Mellace
Avenida Roca 170
S. M. de Tucumán

FALTA CONFIANZA
En la escala de valores, la confianza ocupa un lugar superior, por encima de la esperanza, y es clave en la vida de las naciones. Aquella optimiza los vínculos societarios en una empresa; da sustento y equilibrio a los mercados; aprecia la moneda; fortalece el sistema financiero; genera armonía en el hogar, etcétera. La confianza en las instituciones constituidas es base para el crecimiento del país. La habrá cuando el sistema republicano, por el equilibrio e independencia de los poderes, funcione en plenitud; cuando haya seguridad física; cuando sean respetados los contratos escritos y morales; cuando las dirigencias (política, gremial y social), sincerándose, hagan su mea culpa, y orienten sus acciones hacia el bien común; cuando los empresarios dejen de actuar en corporaciones monopólicas, regulando precios que les signifiquen pingües ganancias pero que empobrezcan a la gente. La confianza plena no llegará o tardará en hacerlo si en el país no alumbra un nuevo orden político, institucional y empresarial.
Jesús Francisco Torres
Av. Aconquija 1.174
Yerba Buena-Tucumán

INGRESO UNIVERSITARIO
En relación con la carta de Marina G. Salica Córdoba (11/2), por opiniones de Mario Marigliano, es posible la instauración de un modelo universitario en donde haya un régimen de ingreso y permanencia con iguales oportunidades y posibilidades. Esto tampoco es contradictorio con la excelencia académica, el compromiso social, una Universidad que no sea generadora de frustraciones porque egrese sólo el 20% de los alumnos. Urge una Universidad abierta al pueblo, sin populismo, donde realmente los hijos de los trabajadores puedan terminar sus carreras. Para escapar de la mediocridad y de la burocracia son necesarios un cambio y una corriente de pensamiento con una mentalidad nueva, sin egoísmos, en donde se priorice el bien común y en donde exista responsabilidad. El ingreso a las facultades no es sólo el primer paso de los alumnos, sino también uno de los más importantes; es cuando la facultad asume el compromiso de la educación superior y, por lo tanto, también participa del éxito o del infortunio de aquel. No hay que quedarse con las posiciones contradictorias de los funcionarios de turno. El examen de ingreso, dentro de un marco renovador y serio, se podría convertir en algo realmente positivo. Pero si es manipulado por quienes son incapaces de enfrentar los desafíos que plantea la masividad, se convierte en un elemento opresor, injusto y sectario.
Juan Alberto Giuliodori
Las Piedras 2.030
S. M. de Tucumán

PELIGROSA AVENIDA
Hay obras que resultan de singular importancia, cuando tratan de favorecer el tránsito por arterias complicadas, como la avenida Mate de Luna, donde resulta muy difícil cruzar. El semáforo que funciona en el cruce de la avenida con las calles Deán Funes y Huemul -acceso al barrio de la Quinta Guillermina- debería ser utilizado, precisamente, para ingresar allí, previo desvío por calle San Martín (dado que no tiene giro a la izquierda), lo que complicaría mucho a los que transitan por Mate de Luna. No creo que las autoridades municipales desconozcan el estado de la calle Deán Funes entre San Martín y Mate de Luna, especialmente en la primera mitad de la cuadra, dado que al final de ella se encuentran un restaurante y una estación de servicio. Como resulta imposible circular por ella para esperar la luz del semáforo y cruzar Mate de Luna, la mayor parte de los automovilistas entramos y salimos de la estación de servicio. Esto, además de una infracción, es peligroso para los clientes del establecimiento.
Hipólito Golbaum
Crisóstomo Alvarez 4.280
S. M. de Tucumán

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