15 Febrero 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Finalmente, está ocurriendo lo previsible: la relación Kirchner-Duhalde difícilmente se rompa, pero en poco más de dos semanas enfrentará un diagnóstico definitivo. Será cuando se comience a conocer al desenlace del default y el Presidente pueda confirmar su esperada victoria ante el distrito bonaerense, en compañía de su piloto, el gobernador Felipe Solá. Durante el sábado último hubo reuniones en Olivos y en Lomas de Zamora para tratar de llegar a un acuerdo entre ambas partes. En el caso de Kirchner y Solá, con el fin de lograr el modelo presupuestario con amplios poderes rechazado por la Legislatura, y la sanción del Programa de Financiamiento Ordenado cuya demora perturba a Roberto Lavagna ante el FMI; y en el caso de Duhalde, para adelantar un acuerdo que impida llegar al pos default y a una invasión consecuente y espectacular del kirchnerismo, sin resolver antes la convocatoria de la interna del PJ provincial. La línea sectorial que el gobernador armó en diciembre y que provocó de inmediato la reacción duhaldista, no es, ni más ni menos, sino la residencia política que dará hospedaje electoral en el distrito a la primera dama. Cristina Kirchner espera para tomar la vanguardia en una carrera donde repetidas encuestas sobre la interna partidaria le anticipan más del 40%, y proyecta hacerlo cuando todavía la salida del default anticipa tan solo esperanzas.
Un calendario complicado
El punto crítico en estos momentos es la potestad del gobernador para convocar las elecciones internas abiertas, obligatorias y simultáneas que establece la ley 12.915, mediante decreto con seis meses de anticipación a los comicios generales bonaerenses del 23 de octubre; es decir, no más allá del 23 abril, con urnas para junio. El duhaldismo pretende poner fin a la simultaneidad de las internas, en cuyo caso la convocatoria dependería del partido y no del gobernador, y el PJ podría adelantar así su interna hasta abril, dando menos tiempo a la irrupción del kirchnerismo, que todos esperan masivamente con el fin de la renegociación de la deuda. Esa es una de las razones por la que al momento de lanzarse la oferta de canje, el cálculo oficial esperado de respuestas favorables se limitó al 50%. Una proporción que en ningún círculo especializado interno o externo fue considerada razonable, y por lo cual se le asignó un carácter político. Días después, el gobernador Solá anunció la constitución de su línea interna partidaria, permitiendo elaborar un calendario presunto que anticipa lo que comienza a observarse ya con fatalismo entre sectores duhaldistas que a su líder le está costando mucho trabajo moderar. Esto último quedó demostrado el sábado en su residencia de Lomas, cuando Duhalde dijo que deben votarse los superpoderes para el gobernador lo más rápidamente posible, pues lo pide el Presidente. (De nuestra Sucursal)
Un calendario complicado
El punto crítico en estos momentos es la potestad del gobernador para convocar las elecciones internas abiertas, obligatorias y simultáneas que establece la ley 12.915, mediante decreto con seis meses de anticipación a los comicios generales bonaerenses del 23 de octubre; es decir, no más allá del 23 abril, con urnas para junio. El duhaldismo pretende poner fin a la simultaneidad de las internas, en cuyo caso la convocatoria dependería del partido y no del gobernador, y el PJ podría adelantar así su interna hasta abril, dando menos tiempo a la irrupción del kirchnerismo, que todos esperan masivamente con el fin de la renegociación de la deuda. Esa es una de las razones por la que al momento de lanzarse la oferta de canje, el cálculo oficial esperado de respuestas favorables se limitó al 50%. Una proporción que en ningún círculo especializado interno o externo fue considerada razonable, y por lo cual se le asignó un carácter político. Días después, el gobernador Solá anunció la constitución de su línea interna partidaria, permitiendo elaborar un calendario presunto que anticipa lo que comienza a observarse ya con fatalismo entre sectores duhaldistas que a su líder le está costando mucho trabajo moderar. Esto último quedó demostrado el sábado en su residencia de Lomas, cuando Duhalde dijo que deben votarse los superpoderes para el gobernador lo más rápidamente posible, pues lo pide el Presidente. (De nuestra Sucursal)







