15 Febrero 2005 Seguir en 
Durante mucho tiempo, en la ochava noroeste de Moreno y Crisóstomo Alvarez, por convenio entre la Municipalidad de esta capital y el propietario, existió una plazoleta con canteros de césped, bancos, mesas e incluso juegos infantiles. Ya hace mucho tiempo que desaparecieron los juegos y que los canteros fueron descuidados. No obstante, siquiera el pasto se cortaba de vez en cuando. Pero ahora el sitio se ha convertido en un yuyal con malezas cada vez más altas, foco de antihigiene, además de deplorable para la estética de un punto céntrico, ubicado a escasas cuatro cuadras de plaza Independencia.
Sería deseable que la autoridad municipal tomara intervención en el asunto, restituyendo las cosas a su estado anterior. O que, si ya no existe el convenio, tome las medidas para que el propietario cumpla con la ordenanza que obliga a tener los terrenos baldíos en razonables condiciones de limpieza. De otro modo, nuestra ciudad seguirá seriamente afectada, en su higiene y en su aspecto general. No es la primera vez que nos referimos críticamente a esta clase de situaciones, inaceptables en una urbe con la importancia que tiene San Miguel de Tucumán.
Sería deseable que la autoridad municipal tomara intervención en el asunto, restituyendo las cosas a su estado anterior. O que, si ya no existe el convenio, tome las medidas para que el propietario cumpla con la ordenanza que obliga a tener los terrenos baldíos en razonables condiciones de limpieza. De otro modo, nuestra ciudad seguirá seriamente afectada, en su higiene y en su aspecto general. No es la primera vez que nos referimos críticamente a esta clase de situaciones, inaceptables en una urbe con la importancia que tiene San Miguel de Tucumán.







