01 Julio 2002 Seguir en 
Crear empresas en medio de la crisis, con jóvenes sin experiencia alguna en ese ámbito, es el gran desafío que, desde 1998, se propone Junior Achievement Tucumán (JAT). Esta es una fundación educativa internacional, sin fines de lucro, cuya misión es generar en los jóvenes el espíritu emprendedor que les permita alcanzar sus metas, en un marco de responsabilidad y libertad.
Mediante programas de la Compañía, la Fundación Junior Achievement Tucumán enseña a los jóvenes de 16 y 17 años a idear, formar, operar y liquidar microempresas totalmente reales.
Este año, desde principios de mayo, 400 jóvenes tucumanos de los últimos años del secundario crearon 12 empresas que comercializan diferentes productos en la provincia.
Los participantes obtienen rentabilidades dignas de ser envidiadas por otras empresas en un período similar, como por ejemplo el caso de la compañía Gasnaj del Colegio Santa Rosa que obtuvo un 800% en 2001.
Nivel nacional
Los jóvenes tucumanos que superen con éxito la experiencia provincial pasarán a competir a nivel nacional en una prueba que se desarrollará en Córdoba, en marzo de 2003. Los ganadores en esta instancia podrán luego acceder a una beca que les permitirá participar del Foro Internacional de Emprendedores que se efectuará en México. En este nivel competirán, durante 10 días, cerca de una docena de grupos juveniles de países latinoamericanos.
Hablan los participantes
POTENCIAL.- "Percibimos la crisis en su real dimensión, pero nos damos cuenta de que hay un gran potencial para realizar negocios. Estamos aprendiendo cómo se llega al cliente y cómo cuesta llegar a los proveedores más eficientemente y con mejores precios. Comerciamos cuellos polares y tenemos éxito porque vendemos más barato que la competencia. (Nilda Cáceres, Escuela de Comercio, Banda del Río Salí).
COMPROBACION.- "Me encantó la experiencia. La tarea de un empresario es mucho más difícil de lo que pensaba. Pudimos conocer los problemas que crea la inestabilidad de los precios. Vendemos alfajores de maicena y tenemos dificultades con el encarecimiento de los ingredientes". (Jonathan Ríos, Escuela de Comercio Nº 1).
MOTIVACION.- "Creía que el trabajo de una empresa era más difícil, aunque tampoco es fácil. La gran dificultad es el trato con la gente, en especial con la del grupo, para motivarla. Otro problema es la inflación. Fabricamos magdalenas y tenemos buena inserción, ya que la competencia no vende en forma directa al público. (Carlos Sánchez Domínguez, Colegio El Salvador).
EL TIEMPO.- "Como producimos milanesas de soja y conseguimos la materia prima directamente de los productores, no tenemos problemas con los aumentos. La mayor dificultad empresaria radica en el tiempo que demanda la producción. (María del Carmen Chrestia, Colegio Los Cerros).
DESAFIO.- "Esta tarea nos provoca un desafío real, enfrentar a la crisis y tratar de vender productos no imprescindibles en plena recesión. La producción de las galletitas de avena nos demanda tiempo y se nos presentan problemas de aumentos. (Ignacio Michel, Colegio San Patricio).
ENTUSIASMO.- "No teníamos idea de lo que era la actividad empresaria. Pero este trabajo nos está sirviendo muchísimo. Nos entusiasma y es más interesante de lo que suponíamos. Producimos galletitas artesanales y vendemos muy bien. (Agustina Huerta, Colegio Nueva Concepción).
IMPENSADO.- "Nunca pensé que iba a incursionar en la vida empresaria. Al iniciar la experiencia creí que era un juego. Se aprende mucho porque hay que armar el equipo, organizar el trabajo, respetar a los demás y tomar decisiones que pueden hacer ganar o perder dinero. (Lucía Galindo, Colegio Santa Catalina).
APORTE- "Todo trabajo implica un desafío; más en esta época terrible. Pero creo, al igual que mis compañeros, que si trabajamos con esfuerzo y dedicación, podemos aportar nuestro grano de arena para ir cambiando el país. (César Pastorino, Boisdron).
SATISFACCION.- "Es una satisfacción poder participar en un certamen y demostrar que con esfuerzo se pueden lograr interesantes resultados. Nosotros elegimos un producto poco conocido en el mercado como el ?café? de soja, pero que nos está dando importantes frutos en la venta. Se nos despertó el espíritu empresario. (Víctor Soria, Ntra. Sra. del Valle, Banda del Río Salí ).
INVALORABLE.- "La experiencia es invalorable. El espíritu empresario se puede desarrollar con este tipo de actividades que fomentan el trabajo solidario y premian al equipo. Producir cuadernos artesanales con tapas de madera nos llevó a desarrollar nuestra imaginación en cuanto al marketing. (Jeremías Nieva, San Pablo Apóstol, San Pablo).
IMAGINACION.- "Al tratar de vender un producto de tanta competencia como el que presenta la pizza, alentó nuestra imaginación para elaborarla con la mejor calidad y al más bajo precio. La crisis nos ayudará a aprender mucho más de lo que imaginábamos. (Nadia Marchese, IMEP).
INVERSION.- "Estos programas indican que el futuro está en manos de los jóvenes; es una verdadera inversión para sentar las bases de una Argentina mejor. Nuestra producción de alfajores de tapitas tiene mucha aceptación y nos reconforta". (Mirta Peluffo, Santa Rosa).
Mediante programas de la Compañía, la Fundación Junior Achievement Tucumán enseña a los jóvenes de 16 y 17 años a idear, formar, operar y liquidar microempresas totalmente reales.
Este año, desde principios de mayo, 400 jóvenes tucumanos de los últimos años del secundario crearon 12 empresas que comercializan diferentes productos en la provincia.
Los participantes obtienen rentabilidades dignas de ser envidiadas por otras empresas en un período similar, como por ejemplo el caso de la compañía Gasnaj del Colegio Santa Rosa que obtuvo un 800% en 2001.
Nivel nacional
Los jóvenes tucumanos que superen con éxito la experiencia provincial pasarán a competir a nivel nacional en una prueba que se desarrollará en Córdoba, en marzo de 2003. Los ganadores en esta instancia podrán luego acceder a una beca que les permitirá participar del Foro Internacional de Emprendedores que se efectuará en México. En este nivel competirán, durante 10 días, cerca de una docena de grupos juveniles de países latinoamericanos.
Hablan los participantes
POTENCIAL.- "Percibimos la crisis en su real dimensión, pero nos damos cuenta de que hay un gran potencial para realizar negocios. Estamos aprendiendo cómo se llega al cliente y cómo cuesta llegar a los proveedores más eficientemente y con mejores precios. Comerciamos cuellos polares y tenemos éxito porque vendemos más barato que la competencia. (Nilda Cáceres, Escuela de Comercio, Banda del Río Salí).
COMPROBACION.- "Me encantó la experiencia. La tarea de un empresario es mucho más difícil de lo que pensaba. Pudimos conocer los problemas que crea la inestabilidad de los precios. Vendemos alfajores de maicena y tenemos dificultades con el encarecimiento de los ingredientes". (Jonathan Ríos, Escuela de Comercio Nº 1).
MOTIVACION.- "Creía que el trabajo de una empresa era más difícil, aunque tampoco es fácil. La gran dificultad es el trato con la gente, en especial con la del grupo, para motivarla. Otro problema es la inflación. Fabricamos magdalenas y tenemos buena inserción, ya que la competencia no vende en forma directa al público. (Carlos Sánchez Domínguez, Colegio El Salvador).
EL TIEMPO.- "Como producimos milanesas de soja y conseguimos la materia prima directamente de los productores, no tenemos problemas con los aumentos. La mayor dificultad empresaria radica en el tiempo que demanda la producción. (María del Carmen Chrestia, Colegio Los Cerros).
DESAFIO.- "Esta tarea nos provoca un desafío real, enfrentar a la crisis y tratar de vender productos no imprescindibles en plena recesión. La producción de las galletitas de avena nos demanda tiempo y se nos presentan problemas de aumentos. (Ignacio Michel, Colegio San Patricio).
ENTUSIASMO.- "No teníamos idea de lo que era la actividad empresaria. Pero este trabajo nos está sirviendo muchísimo. Nos entusiasma y es más interesante de lo que suponíamos. Producimos galletitas artesanales y vendemos muy bien. (Agustina Huerta, Colegio Nueva Concepción).
IMPENSADO.- "Nunca pensé que iba a incursionar en la vida empresaria. Al iniciar la experiencia creí que era un juego. Se aprende mucho porque hay que armar el equipo, organizar el trabajo, respetar a los demás y tomar decisiones que pueden hacer ganar o perder dinero. (Lucía Galindo, Colegio Santa Catalina).
APORTE- "Todo trabajo implica un desafío; más en esta época terrible. Pero creo, al igual que mis compañeros, que si trabajamos con esfuerzo y dedicación, podemos aportar nuestro grano de arena para ir cambiando el país. (César Pastorino, Boisdron).
SATISFACCION.- "Es una satisfacción poder participar en un certamen y demostrar que con esfuerzo se pueden lograr interesantes resultados. Nosotros elegimos un producto poco conocido en el mercado como el ?café? de soja, pero que nos está dando importantes frutos en la venta. Se nos despertó el espíritu empresario. (Víctor Soria, Ntra. Sra. del Valle, Banda del Río Salí ).
INVALORABLE.- "La experiencia es invalorable. El espíritu empresario se puede desarrollar con este tipo de actividades que fomentan el trabajo solidario y premian al equipo. Producir cuadernos artesanales con tapas de madera nos llevó a desarrollar nuestra imaginación en cuanto al marketing. (Jeremías Nieva, San Pablo Apóstol, San Pablo).
IMAGINACION.- "Al tratar de vender un producto de tanta competencia como el que presenta la pizza, alentó nuestra imaginación para elaborarla con la mejor calidad y al más bajo precio. La crisis nos ayudará a aprender mucho más de lo que imaginábamos. (Nadia Marchese, IMEP).
INVERSION.- "Estos programas indican que el futuro está en manos de los jóvenes; es una verdadera inversión para sentar las bases de una Argentina mejor. Nuestra producción de alfajores de tapitas tiene mucha aceptación y nos reconforta". (Mirta Peluffo, Santa Rosa).







