01 Julio 2002 Seguir en 
Una consecuencia de la salida del sistema de convertibilidad fue la pérdida del valor de los activos. Aunque hubo aumentos en los precios de los vehículos y de los inmuebles, de ninguna manera estas subas acompañaron a la revalorización del dólar.
Hay casos, sin embargo, de bienes que mantienen sus cotizaciones en dólares. Esto sucede con los campos que se utilizan en Tucumán para la siembra de soja, producto que se exporta y que genera divisas. Si bien la diferencia con los precios de lotes donde se desarrollan otros cultivos aún no es muy marcada, la tendencia apunta a establecer una brecha en los valores de las tierras que producen para exportar respecto de las del mercado interno. El presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), Roberto Martínez Zavalía, confirma estos movimientos. "Los campos con soja han mantenido su cotización porque el producto se vende al exterior y se paga en algún tipo de dólar. En cambio, los precios de las tierras con citrus y con caña se pesificaron", remarcó.
El consultor agropecuario Juan Manuel Poviña no coincide exactamente con esta posición.
Sostiene que las situaciones coyunturales -como el hecho de que hoy la soja cotice en dólares mientras que otras producciones, como el limón y la caña, lo hacen en pesos- no reducen la potencialidad de las tierras. "No se puede decir que un campo en Famaillá valga menos que uno de Las Cejas, sólo porque este contenga soja. En Famaillá la hectárea puede cotizar a 1.300 dólares, y en Las Cejas, a 900 dólares", apuntó. Reconoció, sin embargo, que antes la brecha de precios entre campos con distintos cultivos era mayor que ahora. "El campo de citrus mantiene un potencial superior al de la soja. Son mejores tierras, en zona pedemontana no heladora", dijo.
Sostuvo que una hectárea con citrus para implantar cotiza entre U$S2.000 y U$S3.000, mientras que tierras para caña valen entre U$S1.500 y U$S2.000 la hectárea. "Un campo para soja puede cotizarse entre U$S700 y U$S1.500 la hectárea", remarcó.
Según Martínez Zavalía, hoy la hectárea para soja cotiza en U$S2.000 en Burruyacu, y en U$S800 en zonas marginales, como Las Cejas.
Tanto Poviña como Martínez Zavalía admitieron que hay un mayor interés de los agricultores por pasarse a la soja. "Hay mucha demanda de estas tierras, y los productores se extienden a zonas marginales", dijo el titular de la Rural.
Hay casos, sin embargo, de bienes que mantienen sus cotizaciones en dólares. Esto sucede con los campos que se utilizan en Tucumán para la siembra de soja, producto que se exporta y que genera divisas. Si bien la diferencia con los precios de lotes donde se desarrollan otros cultivos aún no es muy marcada, la tendencia apunta a establecer una brecha en los valores de las tierras que producen para exportar respecto de las del mercado interno. El presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), Roberto Martínez Zavalía, confirma estos movimientos. "Los campos con soja han mantenido su cotización porque el producto se vende al exterior y se paga en algún tipo de dólar. En cambio, los precios de las tierras con citrus y con caña se pesificaron", remarcó.
El consultor agropecuario Juan Manuel Poviña no coincide exactamente con esta posición.
Sostiene que las situaciones coyunturales -como el hecho de que hoy la soja cotice en dólares mientras que otras producciones, como el limón y la caña, lo hacen en pesos- no reducen la potencialidad de las tierras. "No se puede decir que un campo en Famaillá valga menos que uno de Las Cejas, sólo porque este contenga soja. En Famaillá la hectárea puede cotizar a 1.300 dólares, y en Las Cejas, a 900 dólares", apuntó. Reconoció, sin embargo, que antes la brecha de precios entre campos con distintos cultivos era mayor que ahora. "El campo de citrus mantiene un potencial superior al de la soja. Son mejores tierras, en zona pedemontana no heladora", dijo.
Sostuvo que una hectárea con citrus para implantar cotiza entre U$S2.000 y U$S3.000, mientras que tierras para caña valen entre U$S1.500 y U$S2.000 la hectárea. "Un campo para soja puede cotizarse entre U$S700 y U$S1.500 la hectárea", remarcó.
Según Martínez Zavalía, hoy la hectárea para soja cotiza en U$S2.000 en Burruyacu, y en U$S800 en zonas marginales, como Las Cejas.
Tanto Poviña como Martínez Zavalía admitieron que hay un mayor interés de los agricultores por pasarse a la soja. "Hay mucha demanda de estas tierras, y los productores se extienden a zonas marginales", dijo el titular de la Rural.







