01 Julio 2002 Seguir en 
Fabiana Aguirre recibió la peor noticia de los últimos meses. La empresa en la que trabaja decidió bajarle el sueldo un 20% a partir de este mes; justo ahora, cuando las cosas subieron de una manera increíble desde que se desató la crisis del país. Angustiada, afinó la punta del lápiz para ver cómo podía reducir los gastos mensuales.
El primer flanco que atacó fue el de la canasta básica. Recorrió todos los supermercados y, como no lograba precios satisfactorios, decidió buscar entre los mayoristas. Allí se dio con una grata sorpresa. Si se juntaba con alguien y adquiría en grandes cantidades, podía reducir hasta más de la mitad del dinero que habitualmente utilizaba. Este sistema de compras, conocido a nivel mundial como "colectivas", funciona en muchísimos países, pero en la Argentina sólo se está poniendo de moda por la crisis que afecta a todos los hogares.
Aspectos básicos
¿En qué consiste? En reunir un grupo de personas -pueden ser familiares, vecinos, amigos o compañeros de trabajo- para comprar al por mayor. Se paga en partes iguales, o de manera proporcional, y después se reparten entre todos la mercadería adquirida.
¿Dónde se puede aplicar este sistema? Sirve para cualquier tipo de compras, pero la diferencia es mucho mayor en el caso de la frutas y verduras. Por ejemplo, el costo del kilo de tomates mayorista en estos momentos no llega a $1,70, mientras que en cualquier verdulería el valor no es inferior a $3,50; es decir, el doble. Además, hay otro elemento para el análisis: el cajón de este producto -que trae 21 kilos- cuesta $35 promedio, pero si se compra esa misma cantidad a precio minorista, su valor sería de más de $78. Exactamente lo mismo ocurre con la papa: comprando una bolsa de 45 kilos, el valor de cada kilo es de 41 centavos, mientras que el precio minorista no es menor a 70 centavos.
¿En qué otro lugar se puede hacer este tipo de compras? En cualquier centro de distribución mayorista o en los supermercados que se dedican a la venta de grandes cantidades. Los propietarios de las despensas de barrios o almacenes más importantes adquieren los productos al mismo valor al que lo puede hacer cualquier tucumano. El costo es el mismo pero, al final, el consumidor se ahorra el valor de la intermediación que, en muchos casos, puede superar el 50% del precio final.
¿Cuáles son las cantidades mínimas que se puede comprar? No hay una regla uniforme para determinar volúmenes. Todo depende de cada uno de los establecimientos. Pero algunos deciden el número según la oferta de que se trate. Otros, en cambio recurren a los fardos (azúcar, leche y yerba, entre otros) o crean packs especiales (cuatro frascos de café o cinco paquetes de arroz, por ejemplo). Los mayoristas que comercializan quesos y fiambres decidieron cambiar de estrategias. En algunos comercios, al mismo valor mayorista, venden por kilos varios productos -una pieza de queso cremoso o una de paleta cocida, sólo por citar dos ejemplos-.
Ir al súper, en algunos casos, dejó de ser un placer
En tiempo de crisis se multiplican las irregularidades que atentan contra los derechos de los consumidores.
En los últimos meses, según reconocieron las autoridades que se encargan de proteger a la gente que compra, se incrementaron hasta un 30% las quejas de los clientes por distintos problemas.
La exposición de artículos vencidos o en mal estado; la falta de información o de precisiones en determinadas ofertas, y las diferencias entre los precios marcados en las góndolas y los que se cobran en las cajas son algunos de los problemas de los últimos tiempos.
A través de sus publicaciones, Adelco, una de las entidades más prestigiosas de defensa del consumidor, realizó las siguientes recomendaciones para evitar problemas:
* El consumidor debe saber perfectamente cuál es el producto que está en oferta. En varias ocasiones la promoción es para un producto de determinada marca que ofrece muchas opciones. Por ejemplo, la oferta puede ser para las hamburguesas clásicas y no para las parrilleras o las light de la misma firma. En caso de que el cliente descubra esta irregularidad, debe pedirle al encargado del supermercado que aclare esta situación para que la gente no sea engañada.
* Los especialistas que defienden los derechos del consumidor les piden a los tucumanos, desde hace varios meses, que siempre sospechen de las ofertas, especialmente las de los productos perecederos. Como muchos de estos elementos no tienen una rotación rápida en las góndolas, algunos pueden estar vencidos o a punto de vencerse. También recomiendan a los consumidores que no adquieran latas de conservas cuyo envase aparezca visiblemente dañado.
* Si adquirió algún producto vencido, además de reclamar la devolución del dinero, debe presentar una denuncia en la Dirección de Comercio de la Provincia o en la Dipasa, de la Municipalidad.
Los precios
* Las asociaciones que defienden los derechos de los consumidores recomendaron que se controlen detalladamente los precios de los artículos que se adquieren. Sucede que es tan rápida la suba que muchos no cumplen con la obligación de renovar los valores de la mercadería que está en las góndolas, pero sí lo hacen en el de las cajas. Esta situación se resuelve si el consumidor anota en un papel el costo de cada artículo que coloca en el carrito y después lo compara con el ticket que le entregan en la caja.
Pistas seguras
¿Cómo se organiza una compra colectiva?
En primer lugar se forma un grupo de personas interesadas. Luego, cuando ya esté constituido, se acuerda una lista de la mercadería que se desea adquirir. No es aconsejable ir a un establecimiento sin saber qué es lo que se adquirirá, puesto que los costos no son los mismos.
¿ Cómo se cubren los gastos y cómo se reparte ?
En principio se divide ambas cosas en partes exactamente iguales entre los integrantes del grupo. Pero si uno decide llevar el doble o el triple de lo que le corresponde, deberá abonar la diferencia, siempre y cuando los otros estén de acuerdo.
¿Qué pasa con el traslado de la mercadería?
Lo que habitualmente se hace es conseguir a una persona que tenga una camioneta o un vehículo de mayor porte para hacerlo. En caso de no contar con este tipo de transporte, se puede contratar un taxiflet. Su costo se deberá dividir entre todos los integrantes del grupo.
¿Por qué la diferencia es tan grande?
Fundamentalmente porque se elimina la intermediación, pero también existen otros factores. Los verduleros, por sólo citar un ejemplo, recargan hasta un 30% el producto que compran para cubrir la pérdida que puede significar no vender determinada mercadería.
El primer flanco que atacó fue el de la canasta básica. Recorrió todos los supermercados y, como no lograba precios satisfactorios, decidió buscar entre los mayoristas. Allí se dio con una grata sorpresa. Si se juntaba con alguien y adquiría en grandes cantidades, podía reducir hasta más de la mitad del dinero que habitualmente utilizaba. Este sistema de compras, conocido a nivel mundial como "colectivas", funciona en muchísimos países, pero en la Argentina sólo se está poniendo de moda por la crisis que afecta a todos los hogares.
Aspectos básicos
¿En qué consiste? En reunir un grupo de personas -pueden ser familiares, vecinos, amigos o compañeros de trabajo- para comprar al por mayor. Se paga en partes iguales, o de manera proporcional, y después se reparten entre todos la mercadería adquirida.
¿Dónde se puede aplicar este sistema? Sirve para cualquier tipo de compras, pero la diferencia es mucho mayor en el caso de la frutas y verduras. Por ejemplo, el costo del kilo de tomates mayorista en estos momentos no llega a $1,70, mientras que en cualquier verdulería el valor no es inferior a $3,50; es decir, el doble. Además, hay otro elemento para el análisis: el cajón de este producto -que trae 21 kilos- cuesta $35 promedio, pero si se compra esa misma cantidad a precio minorista, su valor sería de más de $78. Exactamente lo mismo ocurre con la papa: comprando una bolsa de 45 kilos, el valor de cada kilo es de 41 centavos, mientras que el precio minorista no es menor a 70 centavos.
¿En qué otro lugar se puede hacer este tipo de compras? En cualquier centro de distribución mayorista o en los supermercados que se dedican a la venta de grandes cantidades. Los propietarios de las despensas de barrios o almacenes más importantes adquieren los productos al mismo valor al que lo puede hacer cualquier tucumano. El costo es el mismo pero, al final, el consumidor se ahorra el valor de la intermediación que, en muchos casos, puede superar el 50% del precio final.
¿Cuáles son las cantidades mínimas que se puede comprar? No hay una regla uniforme para determinar volúmenes. Todo depende de cada uno de los establecimientos. Pero algunos deciden el número según la oferta de que se trate. Otros, en cambio recurren a los fardos (azúcar, leche y yerba, entre otros) o crean packs especiales (cuatro frascos de café o cinco paquetes de arroz, por ejemplo). Los mayoristas que comercializan quesos y fiambres decidieron cambiar de estrategias. En algunos comercios, al mismo valor mayorista, venden por kilos varios productos -una pieza de queso cremoso o una de paleta cocida, sólo por citar dos ejemplos-.
Ir al súper, en algunos casos, dejó de ser un placer
En tiempo de crisis se multiplican las irregularidades que atentan contra los derechos de los consumidores.
En los últimos meses, según reconocieron las autoridades que se encargan de proteger a la gente que compra, se incrementaron hasta un 30% las quejas de los clientes por distintos problemas.
La exposición de artículos vencidos o en mal estado; la falta de información o de precisiones en determinadas ofertas, y las diferencias entre los precios marcados en las góndolas y los que se cobran en las cajas son algunos de los problemas de los últimos tiempos.
A través de sus publicaciones, Adelco, una de las entidades más prestigiosas de defensa del consumidor, realizó las siguientes recomendaciones para evitar problemas:
* El consumidor debe saber perfectamente cuál es el producto que está en oferta. En varias ocasiones la promoción es para un producto de determinada marca que ofrece muchas opciones. Por ejemplo, la oferta puede ser para las hamburguesas clásicas y no para las parrilleras o las light de la misma firma. En caso de que el cliente descubra esta irregularidad, debe pedirle al encargado del supermercado que aclare esta situación para que la gente no sea engañada.
* Los especialistas que defienden los derechos del consumidor les piden a los tucumanos, desde hace varios meses, que siempre sospechen de las ofertas, especialmente las de los productos perecederos. Como muchos de estos elementos no tienen una rotación rápida en las góndolas, algunos pueden estar vencidos o a punto de vencerse. También recomiendan a los consumidores que no adquieran latas de conservas cuyo envase aparezca visiblemente dañado.
* Si adquirió algún producto vencido, además de reclamar la devolución del dinero, debe presentar una denuncia en la Dirección de Comercio de la Provincia o en la Dipasa, de la Municipalidad.
Los precios
* Las asociaciones que defienden los derechos de los consumidores recomendaron que se controlen detalladamente los precios de los artículos que se adquieren. Sucede que es tan rápida la suba que muchos no cumplen con la obligación de renovar los valores de la mercadería que está en las góndolas, pero sí lo hacen en el de las cajas. Esta situación se resuelve si el consumidor anota en un papel el costo de cada artículo que coloca en el carrito y después lo compara con el ticket que le entregan en la caja.
Pistas seguras
¿Cómo se organiza una compra colectiva?
En primer lugar se forma un grupo de personas interesadas. Luego, cuando ya esté constituido, se acuerda una lista de la mercadería que se desea adquirir. No es aconsejable ir a un establecimiento sin saber qué es lo que se adquirirá, puesto que los costos no son los mismos.
¿ Cómo se cubren los gastos y cómo se reparte ?
En principio se divide ambas cosas en partes exactamente iguales entre los integrantes del grupo. Pero si uno decide llevar el doble o el triple de lo que le corresponde, deberá abonar la diferencia, siempre y cuando los otros estén de acuerdo.
¿Qué pasa con el traslado de la mercadería?
Lo que habitualmente se hace es conseguir a una persona que tenga una camioneta o un vehículo de mayor porte para hacerlo. En caso de no contar con este tipo de transporte, se puede contratar un taxiflet. Su costo se deberá dividir entre todos los integrantes del grupo.
¿Por qué la diferencia es tan grande?
Fundamentalmente porque se elimina la intermediación, pero también existen otros factores. Los verduleros, por sólo citar un ejemplo, recargan hasta un 30% el producto que compran para cubrir la pérdida que puede significar no vender determinada mercadería.







