Baja expectativa ante la factura de crédito, que rige desde hoy

El instrumento es un viejo reclamo de los proveedores PyME, ante los plazos de pago estipulados de manera unilateral por las grandes firmas.

APLICACION OBLIGATORIA. La factura de crédito debe hacerse en todas las transacciones que superen los $500 y los 30 días de plazo de pago.
APLICACION OBLIGATORIA. La factura de crédito debe hacerse en todas las transacciones que superen los $500 y los 30 días de plazo de pago.
01 Julio 2002
La vigencia, desde hoy, del sistema de factura de crédito no genera expectativa entre las PyME tucumanas que, no obstante, están dispuestas a acatar la obligatoriedad de la medida.
Según señalaron los dirigentes Ricardo Fernández, de la Federación Económica de Tucumán, y Eduardo Temkin, de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios, el instrumento no alcanza por sí solo para resolver el acceso al crédito que tienen las PyME dada la crisis del sistema financiero.
* La factura de crédito es obligatoria para todas las transacciones por más de $500 que se paguen en un plazo mayor a 30 días, en cuyos casos las empresas estarán obligadas a emitir el nuevo documento, que apunta a facilitar el acceso de las PyME a la financiación.
* La idea del mecanismo es que cuando una empresa difiera el pago de una transacción, esté obligada a recibir una factura de crédito emitiendo un recibo que la firma proveedora podrá utilizar para acceder a préstamos o entregar a un banco para que se encargue de su cobro, en la modalidad factoring. Nación Factoring, perteneciente al Banco Nación, es por ahora la única entidad que recibirá la factura de crédito.
* Las penalidades para las empresas compradoras que incumplan esta norma serán severas, e incluyen desde la imposibilidad de computar el crédito fiscal para IVA, hasta la no deducción de los gastos en el Impuesto a las Ganancias.
* Estarán excluidos del uso de la factura de crédito el sector cerealero, droguerías, diarios y revistas, hotelería y telefonía celular, entre otros.
* El instrumento es un viejo reclamo de los proveedores PyME ante los plazos de pago estipulados de manera unilateral por las grandes firmas, cuyo caso más típico lo constituyen las cadenas de supermercados, que imponen bajos precios y plazos superiores a los 90 días a quienes les venden su producción íntegra.
* A partir de esto, empresas y supermercados deberán saldar cuentas con Nación Factoring y no con sus proveedores, y tampoco podrán devolver productos ni plantear rebajas de precios cuando se venza el período de pago.
* La factura de crédito permitirá a las PyME conseguir dinero sin esperar los 15, 30, 60, 90 o 120 días que demoran sus clientes en abonar.

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