
Las tres hermanas juntan más años que la Argentina. Cada una tiene su lugar en el living; y una postura. Una es de hamaca, otra de silla y la “menor” desparramada en el sillón.
- ¡Che, qué “plato” ese nieto tuyo que cuenta chistes !
- Es verdad. Lo llamaron ahora para que hagan una gira por España, fijate vos. Pero me reta la mama si digo que es cuentacuentos. Es actuación, “Stand up”. Hizo cursos y todo.
- Mirá vos, no es pava entonces.
-¡Tiene un título en la pared y todo!
- Mirá vos che, y no le tenían mucha fe.
- ¿Y cómo anda la nieta tuya, la Gaby?
- La veo bien. Pero yo no pregunto mucho, che. Dicen que está con “Calistenia” .
- Dios mío. Es el agua, tiene otro gusto que antes. Algo le echan.
- Lo que me enteré es que Pedrito, el mayor de Carlos, está trabajando muy pero muy bien.
- ¡Se compuso nomás el atorrante ese!
- Hace arborismo y bungy jumping. ¡Tomá mate!
- Pero qué bien. Eso que cuando chico, no me olvido vieras, llegaba a mi casa y lo primero que hacía era subir a los árboles a robar nísperos. Después los vendía en la puerta de la casa. Las diarreas que causó, porque los sacaba como estén, verdes o podridos.
- Bueno los chicos crecen y les llegan las responsabilidades.
- ¡Y la flaca tuya, qué flaca que está! Si fuera por la mami le da guiso con el desayuno…
- ¿Te acordás che la dieta de la mami? Jaja
- ¡Qué gorda pícara! Nos servía a todos un montón y ella una chauchita, medio tomate y un bifecito…
- ... Y después empezaba la ronda: “¿Juli no vas a comer más? Pasame el plato que aquí no se desperdicia nada. ¡Y así se comía cinco porciones más!
- … Y después decía que no podía creer que estaba gorda, si ella comía una chauchita, un tomatito y medio bife.
- “Mangiare forte e non avere paura della morte”, le decía el papá, acomodando el dicho italiano para ella…
Unos pasos llegan desde la pieza y aparece Doña Amabile.
- ¡Seguro que ya me están criticando, changuitas de miércoles!, las reprochó con una sonrisa.







