CUIDADOS. Se recomienda no exponerse al sol entre las 10 y las 16.

Es inevitable el contacto con el sol en verano. Cuidarse totalmente de sus efectos significaría no salir a la luz y eso es algo que no podemos hacer: hay mucho para disfrutar y mucho que hacer en vacaciones. La clave es tomar recaudos para evitar los posibles efectos adversos que tiene la excesiva exposición al sol. El cáncer de piel es uno de los más resonantes. Entonces, ¿cómo podemos reducir el riesgo a sufrirlo?
“El sol emite dos tipos de rayos ultravioleta, ambos perjudiciales para la piel: los UVB y los UVA. Los UVB son más intensos entre las 10 de la mañana y las cuatro de la tarde, horario en el que se recomienda en lo posible no exponerse al sol, aunque se salga con protector”, explica, en un comunicado difundido, Virginia Mariana González, coordinadora de la sección de Dermatología Oncológica y Dermatoscopia del Hospital Alemán de Buenos Aires. “Lo más importante es usar protectores solares de amplio espectro, lo que significa que tienen cobertura para ambos tipos de rayos ultravioleta A y B, lo que debe estar especificado en la etiqueta”, resume.
La experta recuerda que el factor del protector solar debe ser igual o mayor a 50. La aplicación del protector solar -subraya- debe realizarse 15 a 30 minutos antes de exponerse al sol y en todo el cuerpo. “Es común olvidarse de poner protector en las orejas, en el dorso de las manos, en el dorso de los pies y en el cuello”, dice.
¿Qué hago si me quemé?
González aclara que no hay que reducir el factor del protector solar a lo largo del tiempo. “Estar más bronceado no implica que ya no se necesite protección, sino lo contrario. La piel bronceada ya sufrió daño, y hay que seguir cuidándola”, comenta.
Aún así, hay elementos y prendas que no filtran la radiación. ¿Qué puedo hacer frente a las quemaduras solares? La experta dice que, en caso de enrojecimiento leve, “se debe utilizar en gran cantidad algún producto pos-solar para hidratar y curar la piel. Es muy importante hidratarse con agua y jugos naturales. Es necesario esperar a que la piel esté recuperada para volver a exponerse al sol. Pero si la lesión es más seria, hay que consultar con un especialista”.
También hay que consultar con el dermatólogo una vez al año para proteger la piel: “se deben controlar los lunares y manchas del cuerpo -recuerda-; por último, frente a algún lunar, mancha o lesión nueva diferente al resto o que cambia, o una herida que no cura luego de un mes, hay que consultar cuanto antes con un especialista”.







