22 Enero 2005 Seguir en 
El Presidente ha dejado en Francia, una vez más, la sensación de que su gobierno sigue empeñado en separar la política para el default, del problema que mantiene con las concesionarias de servicios públicos, y de las suspendidas negociaciones con el Fondo Monetario. Tres cuestiones interdependientes entre las que, en mayor o menor grado, aparece la sombra de los países dominantes en la economía internacional. Ejemplo de ello ha sido la agenda francesa, donde el presidente Jacques Chirac, apelando al fino estilo galo, las relacionó al condicionar sus desenlaces a "la piedrita en el zapato" que representa el peligroso caso de Aguas Argentinas, llamando la atención sobre la inseguridad jurídica que enerva a los inversores. Ese estilo particular de Kirchner, que deja también la sensación de que sus gestos en el exterior son generalmente para destinatarios internos, apareció igualmente en el diálogo con el patronato francés, al culpar con su severidad habitual a la década de los 90 por la decadencia que llevó a la crisis. Con ello abrió otra ventana a la interna de su partido, protagonista de aquel tiempo, que afuera de nuestro país no se comprende y, por consiguiente, genera más confusión e incertidumbre.
La presencia de Solá
Por añadidura, acompañó a Kirchner el gobernador de Buenos Aires, quien dio nuevo testimonio del conflicto con sus correligionarios duhaldistas. Felipe Solá volvió a demostrar con ello que se siente amparado por el Presidente, aunque eligió otra inadecuada ocasión para demostrarlo. A Kirchner le preocupa la gobernabilidad del mayor distrito del país, manifestó en esa ocasión el propio jefe del Gabinete, con lo cual lo comprometió más de lo deseado por aquél, pues el gobernador adelantó que conversará con los rivales partidarios pero reiterará su Presupuesto 2005 ante la Legislatura que lo rechazó. Ese estilo político tan peculiar del justicialismo está comenzando a hacer crisis en el país, como tantas otras cosas que Kirchner -a veces deliberadamente- coloca en cuarentena, por lo que no ha favorecido sumar al gobernador a la comitiva presidencial. Pero la singularidad más llamativa para la prensa gala fue el consejo del Presidente al titular de Suez, accionista mayor de Aguas Argentinas, para que no trate de negociar con él, sino con los funcionarios, alegando que "tienen mejor predisposición que yo".
Aconseja la experiencia
Mauricio Macri -Compromiso para el Cambio- no tiene desconfianza en Ricardo López Murphy, -Recrear- sino en la modalidad de coalición que este procura, cuya pluralidad se funda más en votar contra el oficialismo nacional, que en una propuesta consistente que impida repetir la experiencia de la Alianza, más opositora que preparada para gobernar. La de Macri es una posición de espera hasta ver quienes serán sus adversarios, y en esa postura se advierte el asesoramiento de Jorge Vanossi, según quien la gran partida no es la elección de octubre, sino las presidenciales, cuando el justicialismo deberá haber definido su nivel de integridad. (De nuestra Sucursal)
La presencia de Solá
Por añadidura, acompañó a Kirchner el gobernador de Buenos Aires, quien dio nuevo testimonio del conflicto con sus correligionarios duhaldistas. Felipe Solá volvió a demostrar con ello que se siente amparado por el Presidente, aunque eligió otra inadecuada ocasión para demostrarlo. A Kirchner le preocupa la gobernabilidad del mayor distrito del país, manifestó en esa ocasión el propio jefe del Gabinete, con lo cual lo comprometió más de lo deseado por aquél, pues el gobernador adelantó que conversará con los rivales partidarios pero reiterará su Presupuesto 2005 ante la Legislatura que lo rechazó. Ese estilo político tan peculiar del justicialismo está comenzando a hacer crisis en el país, como tantas otras cosas que Kirchner -a veces deliberadamente- coloca en cuarentena, por lo que no ha favorecido sumar al gobernador a la comitiva presidencial. Pero la singularidad más llamativa para la prensa gala fue el consejo del Presidente al titular de Suez, accionista mayor de Aguas Argentinas, para que no trate de negociar con él, sino con los funcionarios, alegando que "tienen mejor predisposición que yo".
Aconseja la experiencia
Mauricio Macri -Compromiso para el Cambio- no tiene desconfianza en Ricardo López Murphy, -Recrear- sino en la modalidad de coalición que este procura, cuya pluralidad se funda más en votar contra el oficialismo nacional, que en una propuesta consistente que impida repetir la experiencia de la Alianza, más opositora que preparada para gobernar. La de Macri es una posición de espera hasta ver quienes serán sus adversarios, y en esa postura se advierte el asesoramiento de Jorge Vanossi, según quien la gran partida no es la elección de octubre, sino las presidenciales, cuando el justicialismo deberá haber definido su nivel de integridad. (De nuestra Sucursal)







