Educación con contenidos comunes

En Tucumán, debe reglamentarse la ley aprobada el año pasado.

20 Enero 2005
Las provincias han acordado con el Ministerio de Educación de la Nación una serie de contenidos básicos que se van a fijar en forma paulatina para todos los niveles de la educación. Las asignaturas a las que alcanza esta unificación de conocimientos son Matemáticas, Lengua, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales. Cuando comiencen las clases correspondientes al año en curso, se pondrán en práctica los contenidos ya acordados para Jardín de Infantes y la EGB 1. Después de esta primera etapa, a partir de 2006 se avanzará sobre los niveles superiores de la enseñanza.
El propósito que se persigue con la concreción de esta iniciativa es proporcionar conocimientos similares a todos los alumnos argentinos en cada ciclo escolar. La propuesta surgió luego de comprobar las desigualdades que existen actualmente entre los estudiantes de distintas regiones del país. A través de los Núcleos de Aprendizajes Prioritarios se intentará precisar los conocimientos mínimos que los alumnos deben adquirir en cada uno de los niveles. Se han elaborado cuadernillos, dirigidos a docentes y a padres, en los que figuran los temas esenciales para cada una de las asignaturas.
Otro de los problemas que se busca solucionar a través de esta iniciativa es el de las diferencias curriculares que debe salvar un alumno que se traslada de una provincia a otra, o de un establecimiento rural a otro que funciona en una ciudad.
La unificación de contenidos mínimos tendrá indiscutiblemente efectos saludables. Asegurada esta base, podrán diferenciarse otro tipo de conocimientos, pues bien sabido es que la realidad que vive un alumno de la puna dista mucho de ser la misma que la de otro del centro del país, o la de un escolar patagónico. Las tradiciones, la geografía, las costumbres y las particularidades de cada una de las regiones que componen el dilatado territorio nacional deben tener presencia en los planes de estudio, pero no al punto de hacer incompatible la currícula entre las distintas provincias.
En Tucumán, el año que pasó dejó un saldo positivo en el ámbito educativo, a través de la aprobación consensuada de la tan esperada Ley de Educación; sin embargo, el instrumento legal no puede aplicarse mientras no sea reglamentado. Se abre ahora una nueva instancia, en cuya discusión deben estar involucrados todos los sectores, pero que no puede dilatarse indefinidamente para no esterilizar el importante logro obtenido al aprobar la norma.
Otro de los desafíos que abrirá el nuevo ciclo lectivo en nuestra provincia es el de lograr que la EGB 3 alcance a todos los escolares tucumanos. Existen más de 80 establecimientos de difícil acceso en los cuales se pondrá en marcha una experiencia piloto, para implementar el tercer ciclo a través del trabajo de profesores itinerantes y de la aplicación del sistema de educación a distancia. Una primera experiencia ya está en marcha en un grupo de cuatro escuelas de alta montaña, con período especial durante el verano.
Las autoridades del área educativa también deberán garantizar el cumplimiento efectivo del mínimo de 180 días de clase, que en 2004 estuvo cerca de lograrse. De esta manera, comenzará a saldarse la deuda abierta en la comunidad educativa a lo largo de años de irregularidades, discontinuidades en la tarea y contenidos inapropiados, que han dado como resultado promociones de alumnos sin la instrumentación mínima para desempeñarse exitosamente en la sociedad.
Ofrecer la posibilidad de alcanzar la igualdad de oportunidades a todos los habitantes del país es una de las obligaciones esenciales de un Estado democrático. Y cimentar esa base común a través de la educación es una inversión de incalculables réditos en términos de política social.

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