19 Enero 2005 Seguir en 
Por las razones que fueren, las autoridades municipales no han sido capaces hasta ahora de darles a los vecinos las respuestas que precisan para vivir con tranquilidad. Quienes habitan en el barrio O?Connor, por ejemplo, sufren esa falencia. Según denunciaron, desde hace tres meses no se barren las calles, y la suciedad, además de que invade sus hogares, está formando, por acumulación, peligrosos focos insalubres. Por otra parte, las malezas que invaden las seis manzanas que la Caja Popular posee en la zona comprendida por las calles Colombia, Paraguay, Esquiú y Félix de Olazábal, movilizan también la queja vecinal. Lo que más exaspera a los pobladores de la zona es la prórroga de 30 días que la intendencia capitalina le dio a la entidad crediticia para que cumpla con la ordenanza municipal 2052/93. La norma expresa taxativamente que los baldíos deberán permanecer libres de malezas, basuras y alimañas, y les exige a los propietarios limpiarlos y fumigarlos. Dicen también los vecinos que los niños y los adultos no pueden salir tranquilos a la calle por temor a ser asaltados o, inclusive, violados, como aseguran que ya ocurrió algunas veces. Los delincuentes -indican- tienen en los baldíos un refugio seguro para cometer cuanta tropelía se les ocurra. La vecindad, en todos los casos, clama para que las autoridades cumplan responsablemente con sus obligaciones.







