19 Enero 2005 Seguir en 
Brasilia.- El Banco Mundial elogió la actitud del Gobierno argentino de iniciar el proceso de reestructuración de la deuda en default, aunque insistió en la necesidad de que el país cuente con políticas fiscales y macroeconómicas firmes.
Así lo señaló en Brasilia la flamante vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Pamela Cox, en una señal de respaldo a la acciones de la administración de Néstor Kirchner para lanzar el canje con los acreedores de los bonos que están en default desde hace tres años.
La funcionaria, quien asumió el cargo la semana pasada, fue cauta, sin embargo, al momento de aventurar los posibles resultados del canje y sus consecuencias en la región.
"Es difícil decir cuál sería el impacto (en Latinoamérica) si Argentina no llega a un entendimiento con sus acreedores", se limitó a contestar.
No obstante, estimó si fracasa la oferta a los acreedores los problemas serán mayores para Argentina que para otros países de la región, principalmente cuando los otros países tienen buena relación con el mercado y políticas fiscales y macroeconómicas firmes. "Eso es lo que los acreedores quieren ver lo más rápido posible", señaló.
En el caso puntual de Brasil, Cox señaló que está relativamente aislado de los problemas de Argentina y recordó que tiene una economía mucho más grande y diversificada.
Cox se encuentra en Brasilia, donde se reunió con el ministro de Economía, Antonio Palocci, como parte de su gira de dos días por Brasil.
Un grupo argentino rechazó el plan
Buenos Aires.- El presidente de la Asociación de Ahorristas de la República Argentina (AARA), Carlos Báez Silva, anunció que la mayoría de los bonistas a los que representa optará por hacer juicio o esperar una segunda etapa del canje lanzado por la Argentina, al ratificar que rechazan de plano los términos de la propuesta del Poder Ejecutivo.
"Antes de que se lanzara el canje, el 95% de los bonistas que representamos dijo que iba a rechazar la oferta. De ellos, unos van a juicio y otros van a esperar el nuevo canje", sostuvo.
El directivo de AARA se mostró enojado e indignado con el Gobierno nacional. "Primero dijeron que éramos buitres y después desconocieron que casi el 40% de la deuda estaba en manos de argentinos", dijo.
Agregó que, medido en dólares, ese volumen representa casi el 20% del total a canjear -alrededor de 16 mil millones de dólares-, y advirtió que los tenedores institucionales aceptaron la propuesta de canje porque "no es plata de ellos y es fácil hacer negocios con la plata de los otros".
Oportunidades
El economista Pablo Rojo estimó que el Gobierno deberá brindar nuevas oportunidades a quienes no ingresen al canje de deuda en esta etapa, y dejó abierta la posibilidad de que incluso se produzcan algunos incentivos para seducir a bonistas que rechacen la oferta actual.
Consideró que la Argentina deberá realizar aperturas parciales en la propuesta del canje de deuda en default ya que, de acuerdo con las previsiones, alcanzaría un 70% de adhesión, y dejaría afuera unos 20 mil millones de dólares. (Télam, DyN y Especial)
Así lo señaló en Brasilia la flamante vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Pamela Cox, en una señal de respaldo a la acciones de la administración de Néstor Kirchner para lanzar el canje con los acreedores de los bonos que están en default desde hace tres años.
La funcionaria, quien asumió el cargo la semana pasada, fue cauta, sin embargo, al momento de aventurar los posibles resultados del canje y sus consecuencias en la región.
"Es difícil decir cuál sería el impacto (en Latinoamérica) si Argentina no llega a un entendimiento con sus acreedores", se limitó a contestar.
No obstante, estimó si fracasa la oferta a los acreedores los problemas serán mayores para Argentina que para otros países de la región, principalmente cuando los otros países tienen buena relación con el mercado y políticas fiscales y macroeconómicas firmes. "Eso es lo que los acreedores quieren ver lo más rápido posible", señaló.
En el caso puntual de Brasil, Cox señaló que está relativamente aislado de los problemas de Argentina y recordó que tiene una economía mucho más grande y diversificada.
Cox se encuentra en Brasilia, donde se reunió con el ministro de Economía, Antonio Palocci, como parte de su gira de dos días por Brasil.
Un grupo argentino rechazó el plan
Buenos Aires.- El presidente de la Asociación de Ahorristas de la República Argentina (AARA), Carlos Báez Silva, anunció que la mayoría de los bonistas a los que representa optará por hacer juicio o esperar una segunda etapa del canje lanzado por la Argentina, al ratificar que rechazan de plano los términos de la propuesta del Poder Ejecutivo.
"Antes de que se lanzara el canje, el 95% de los bonistas que representamos dijo que iba a rechazar la oferta. De ellos, unos van a juicio y otros van a esperar el nuevo canje", sostuvo.
El directivo de AARA se mostró enojado e indignado con el Gobierno nacional. "Primero dijeron que éramos buitres y después desconocieron que casi el 40% de la deuda estaba en manos de argentinos", dijo.
Agregó que, medido en dólares, ese volumen representa casi el 20% del total a canjear -alrededor de 16 mil millones de dólares-, y advirtió que los tenedores institucionales aceptaron la propuesta de canje porque "no es plata de ellos y es fácil hacer negocios con la plata de los otros".
Oportunidades
El economista Pablo Rojo estimó que el Gobierno deberá brindar nuevas oportunidades a quienes no ingresen al canje de deuda en esta etapa, y dejó abierta la posibilidad de que incluso se produzcan algunos incentivos para seducir a bonistas que rechacen la oferta actual.
Consideró que la Argentina deberá realizar aperturas parciales en la propuesta del canje de deuda en default ya que, de acuerdo con las previsiones, alcanzaría un 70% de adhesión, y dejaría afuera unos 20 mil millones de dólares. (Télam, DyN y Especial)







