No se disipa la incertidumbre por los precios de alimentos

No se disipa la incertidumbre por los precios de alimentos

El Gobierno busca cerrar con grandes cadenas de supermercados y proveedores aumentos entre un 5% y un 12%, según el producto.

Lo que ocurre en territorio bonaerense es copia fiel de lo que atraviesan la mayoría de las provincias argentinas. Ayer, el presidente de la Federación de Almaceneros de la provincia de Buenos Aires, Fernando Savore, advirtió sobre faltantes de mercadería en grandes mayoristas y cuestionó que “hay demasiada especulación”, al tiempo que pidió al equipo de gobierno del presidente electo, Javier Milei, que “cuide a las PyME”.

“Hoy (por ayer) le pedí a todos los colegas que nos envíen fotos de los cambios de precios para ayudarnos a todos a actualizarnos, también recorrí tres mayoristas y la cantidad de faltantes es impresionante, hay mercadería que desapareció de los galpones mayoristas. Me llama la atención que a ellos les falte  mercadería”, subrayó Savore en declaraciones a radiales.

Y detalló: “hace seis meses un kilo de azúcar lo pagamos $ 350 para la primera marca; ahí empezó el calvario de conseguir azúcar, y entonces la semana pasada llegó a $ 900 y de ahí a los $ 1.100. El que guardó el azúcar mirá la diferencia que hizo”. “Sabemos que en el medio hay demasiada especulación”, agregó.

En tanto, ayer el equipo de la Secretaría de Comercio se reunió con los grandes proveedores, a quienes les hicieron el mismo pedido que a las grandes cadenas de supermercados y mayoristas: no avanzar con las listas de precios previstas (que promediaban el 45%) y sólo aumentar entre un  5% y 12%, de acuerdo al producto, a partir de ayer. Y que a comienzos de diciembre, antes de la asunción del nuevo presidente, podrían incrementar los precios otro 8%.

Según reiteró el secretario de Comercio, Matías Tombolini, el objetivo es garantizar una transición ordenada. Pero este reclamo generó molestia en el sector privado, que acumula atrasos de hasta 50% en el canal moderno y que esperaba el resultado de la elección para avanzar con los ajustes pendientes.

La brecha de precios entre canales de ventas es cada vez mayor y ello genera enormes distorsiones, por lo que las empresas consideran imprescindible acomodar los valores en las grandes cadenas y así evitar conflictos con el canal tradicional, donde fueron perdiendo ventas en los últimos meses.

En algunos casos, son tan disímiles los precios de los mismos productos en las góndolas de las grandes cadenas como en la de los pequeños súper.

Y también las distorsiones se verifican entre los grandes supermercados que no forman parte de las tradicionales cadenas, ya que compran cada producto “por equipo completo” (un camión) y hoy no tienen precio o directamente las fábricas no les proveen, ya que este sector “saltea” los intermediarios para sus grandes compras.

En Tucumán

La incertidumbre sobre el precio de los artículos de primera necesidad se manifiesta también en Tucumán. En los grandes supermercados las variaciones son diarias, aunque sostienen valores en productos alternativos y mantienen ofertas 2 x 1, o 50% de descuento en el segundo producto, por ejemplo, para que no decaigan las ventas.

En las distintas recorridas de ayer de la LG Play por los centros de compras, los clientes señalaron que se vuelcan a las ofertas de productos esenciales en la mesa diaria, como el aceite, azúcar y arroz. Nadie sale de las cajas con muchas bolsas. “Compramos de todo un poquito”, aclaró Marcelina, convencida que “hay que recorrer el supermercado para ver todas las ofertas y oportunidades de precios bajos en comparación con otros negocios”.

Por su lado, Lelia indicó que están vacías las góndolas de productos de la canasta básica de Precios Justos, y que “las otras marcas están caras”. “Gastamos unos $ 7.000 en mercadería para una semana o menos días. Por estos días no sabemos que es caro o barato”, afirmó.

Cabe recordar que los supermercadistas tucumanos, que no integran el programa de Precios Justos, indicaron a través del presidente de la Cámara, Guillermo Saccomani, que a pesar de que recibieron las listas con los nuevos aumentos que van desde el 5% al 45%, no los transfirieron a los precios de góndola porque la información y la situación actual no están claras.

Respecto de esta situación de incertidumbre, el empresario precisó: “por eso analizamos el día a día de cómo se van dando las cosas”, para acomodar todas las ventas.

La situación

Desde el Centro de Estudios en Derecho del Consumidor (Cecon), que dirige Fernando Blanco Muiño, precisaron que luego de realizar un relevamiento en las últimas horas en varios supermercados, se detectaron anulaciones de pedidos y suspensión de ventas; baja de cartelería de ofertas; y nuevas listas de precios que van desde 30% a 50% en aseo personal, 35% en bebidas no alcohólicas y entre 10% y 40% en alimentos.

Explicaron que la situación de incertidumbre se debe a que no todas las compañías firmaron la adenda que las comprometía a respetar el acuerdo de los Precios Justos hasta el 31 de diciembre. Si bien cumplían con el sendero de ajuste del 5% mensual, no habían puesto por escrito su compromiso.

Las empresas que si cumplieron lo hacen a cambio de lograr, por ejemplo, dólares para pagar importaciones de bienes (Siras) y servicios (Sirase), apuntan. Una de esas empresas confirmó que acatarán el pedido oficial por recomendación del área de legales, ya que no hubo evento extraordinario, como hubiera sido una devaluación, que modifique en gran medida la estructura de costos.

Sin embargo, hay empresas que sienten que el programa está caído y los riesgos desde el punto de vista legal son inaplicables, cuando quedan 15 días hábiles para el cambio de gobierno.

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