18 Enero 2005 Seguir en 
Quisiera hacer un comentario sobre un hecho que como argentina me duele mucho. Pasé por plaza Independencia en tres oportunidades a las 7 de la mañana y vi que la ceremonia del izamiento de la bandera se realizaba sin acompañamiento musical, como si fuera algo sin valor o no ameritase acompañamiento. Un solo uniformado se encontraba allí, como si fuera sólo parte de una rutina. ¡Es nuestra enseña patria! Merece una ceremonia cada mañana. La persona que riega los jardines siguió su tarea sin enterarse de que a tres metros subía la bandera. Por favor, demos valor a nuestro emblema patrio.
Mary Castillo
mecpalacio@hotmail.com
MEDIO AMBIENTE
Como todos los tucumanos que vivimos desde hace años en Valencia (España), leo todos los días LA GACETA por internet. Me asombra la carta del 16-01-05 del lector de Israel, en la que dice que se siente contento de poder estar informado por este medio de todo lo que pasa en la provincia. Los tucumanos que estamos en España hacemos una buena lectura de la información y nos desespera saber que a lo largo de los años todo está como hace mucho. Una ciudad que se inunda cuando llueve, gente que muere al ser arrastrada por la correntada, presos que se fugan gracias a oficios falsos (desde 1997), policías corruptos, 1.000 máquinas tragamonedas listas para ser instaladas, boliches clausurados cuyos dueños descaradamente rompen la banda de clausura, funcionarios que, a pesar de todo, no se privan de las "sagradas" vacaciones... Y a propósito, ¿en que quedó el crimen del juez Aráoz? De verdad que gracias a este diario podemos conocer la verdadera historia de la provincia. Yo también nací, crecí y me casé en Tucumán; pero en la actualidad, nadie me da muchos motivos para sentirme orgullosa ni menos todavía contenta de ser tucumana.
Profesora Poldy Abbate
poldyabbate@hotmail.com
HEROES ANONIMOS
Fue encantadora la nota del 16 de enero de LA GACETA acerca de las personas que como Juan Lionti o Sergio Acuña, por nombrar sólo a algunos, se dedican a salvar vidas ajenas sin pedir nada a cambio. Y digo encantadora, porque resaltan aquellos valores que todos dicen que en la actualidad se perdieron: solidaridad, amistad, querer ayudar. Es importante que se divulgue la labor de estas personas que se dedican a ayudar a otros, ya que son pocas. Vaya mi agradecimiento para todos ellos. Aunque no me ayudaron a mí, lo hicieron con personas que lo necesitaban de verdad y que les estarán agradecidos por siempre.
Liliana G. Coronel
Ramírez de Velazco 2.954
San Miguel de Tucumán
CROMAGNON I
Son vergonzosas las medidas que se están tomando desesperadamente, en casi todo el país, respecto de los boliches, pubs, etc. Me refiero a la clausura indiscriminada de los locales del rubro que, aclaro, están bien clausurados si les falta la salida de emergencia o matafuegos, por ejemplo. Lo que no está bien es que se espere a que ocurra una tragedia para tomar medidas, inspeccionar y allanar boliches. Aparentemente, creen que cuantos más locales clausuren, se repararán las muertes de "República Cromagnon". Lamentablemente, en nuestro país siempre fue así y será difícil cambiar esta actitud. Siempre se espera a que ocurra algo malo para luego tomar medidas. Lo ideal es prevenir, evitar todo inconveniente antes de que ocurra. La interpretación que hago es fácil y simple: en ninguno de los locales clausurados, ni de la provincia ni del resto del país, existía la protección necesaria para hacer recitales, bailes o simples reuniones masivas. Por lo tanto, si se hubieran encendido cientos de bengalas en cada local clausurado, al mismo tiempo que la que se encendió en Buenos Aires, la cantidad de muertos habría superado la imaginación de cualquiera de nosotros. ¿Es para pensarlo, no?
Carlos D. Lionti
La Madrid 1.150
Yerba Buena
CROMAGNON II
Al leer las noticias de hoy, no me sorprendí con el accidente ocurrido en un semáforo. Como tantas otras cosas, es historia de nunca acabar, ya que tenemos funcionarios demasiado ineficientes. Por lo ocurrido en el incendio del boliche de Once, salieron a realizar inspecciones en todos los boliches y a colocar fajas de clausura. No es la solución. Antes de autorizar las habilitaciones, deben hacerse los controles. Pero seguiremos sufriendo estas tragedias, mientras que "Juan Pueblo" las siga permitiendo. Tenemos que tomar conciencia de que todos los funcionarios públicos son empleados del pueblo. Por lo tanto, cada uno de nosotros, cuando paga impuestos, está pagando sus sueldos. Incluidos los de los funcionarios ineficientes y de aquellos que están ocupando un cargo porque son amigos de los que tienen cargos importantes en los gobiernos de turno. Podría decir tantas cosas, que me pasaría días escribiendo. De todas maneras, agradezco este espacio que me permite expresar lo que se vive cada día en un país tan rico, pero donde hay tanta miseria.
Walter Ariel Suárez
walter_suarez792000@yahoo.com.ar
ESPERA
¿Hasta cuándo, Señor, continuaremos llorando a padres, hijos, hermanos, esposa o esposo, novia o novio, abuelos, nietos y amigos, que fueron asesinados con impunidad? ¿Hasta cuándo las personas que cometieron distintos delitos seguirán disfrutando de la vida en libertad sin ser juzgadas ni condenadas por la autoridad competente? ¿Hasta cuándo, Señor, hay que esperar a los que administran justicia para que apliquen con igualdad las leyes y castiguen a los que cometen delitos contra la sociedad? ¿Hasta cuándo, Señor, nuestras viviendas serán cárceles privadas contra el permanente miedo a transitar, a trabajar, a pasear, a estudiar? ¿Por qué no podemos disfrutar de los derechos universales? ¿Hasta cuándo, Señor, pagaremos impuestos para mantener a políticos, jueces, policías, militares, senadores, diputados, funcionarios, maestros, profesores, empresarios, gobernadores e intendentes irresponsables? ¿Hasta cuándo, Señor, tendremos que sufrir el calvario de tanta muerte inocente, de los delitos que se cometen con impunidad y que destruyen y matan a instituciones y personas? ¿Hasta cuándo, Señor, hay que esperar para tener administradores probos que reemplacen a los genocidas, corruptos y mentirosos que dibujan nuestra geografía con hambre, miseria, dolor, llanto, tristeza y destrucción? ¿Hasta cuándo, Señor, soportaremos estos deplorables hechos que se hicieron violando los derechos humanos, sin valorar lo vital? Los que administran justicia deberían proceder con igualdad ante la ley para que la justicia sea el sol de la sociedad.
Juan Carlos Maidana
poetamaidana@fibertel.com.ar
Mary Castillo
mecpalacio@hotmail.com
MEDIO AMBIENTE
Como todos los tucumanos que vivimos desde hace años en Valencia (España), leo todos los días LA GACETA por internet. Me asombra la carta del 16-01-05 del lector de Israel, en la que dice que se siente contento de poder estar informado por este medio de todo lo que pasa en la provincia. Los tucumanos que estamos en España hacemos una buena lectura de la información y nos desespera saber que a lo largo de los años todo está como hace mucho. Una ciudad que se inunda cuando llueve, gente que muere al ser arrastrada por la correntada, presos que se fugan gracias a oficios falsos (desde 1997), policías corruptos, 1.000 máquinas tragamonedas listas para ser instaladas, boliches clausurados cuyos dueños descaradamente rompen la banda de clausura, funcionarios que, a pesar de todo, no se privan de las "sagradas" vacaciones... Y a propósito, ¿en que quedó el crimen del juez Aráoz? De verdad que gracias a este diario podemos conocer la verdadera historia de la provincia. Yo también nací, crecí y me casé en Tucumán; pero en la actualidad, nadie me da muchos motivos para sentirme orgullosa ni menos todavía contenta de ser tucumana.
Profesora Poldy Abbate
poldyabbate@hotmail.com
HEROES ANONIMOS
Fue encantadora la nota del 16 de enero de LA GACETA acerca de las personas que como Juan Lionti o Sergio Acuña, por nombrar sólo a algunos, se dedican a salvar vidas ajenas sin pedir nada a cambio. Y digo encantadora, porque resaltan aquellos valores que todos dicen que en la actualidad se perdieron: solidaridad, amistad, querer ayudar. Es importante que se divulgue la labor de estas personas que se dedican a ayudar a otros, ya que son pocas. Vaya mi agradecimiento para todos ellos. Aunque no me ayudaron a mí, lo hicieron con personas que lo necesitaban de verdad y que les estarán agradecidos por siempre.
Liliana G. Coronel
Ramírez de Velazco 2.954
San Miguel de Tucumán
CROMAGNON I
Son vergonzosas las medidas que se están tomando desesperadamente, en casi todo el país, respecto de los boliches, pubs, etc. Me refiero a la clausura indiscriminada de los locales del rubro que, aclaro, están bien clausurados si les falta la salida de emergencia o matafuegos, por ejemplo. Lo que no está bien es que se espere a que ocurra una tragedia para tomar medidas, inspeccionar y allanar boliches. Aparentemente, creen que cuantos más locales clausuren, se repararán las muertes de "República Cromagnon". Lamentablemente, en nuestro país siempre fue así y será difícil cambiar esta actitud. Siempre se espera a que ocurra algo malo para luego tomar medidas. Lo ideal es prevenir, evitar todo inconveniente antes de que ocurra. La interpretación que hago es fácil y simple: en ninguno de los locales clausurados, ni de la provincia ni del resto del país, existía la protección necesaria para hacer recitales, bailes o simples reuniones masivas. Por lo tanto, si se hubieran encendido cientos de bengalas en cada local clausurado, al mismo tiempo que la que se encendió en Buenos Aires, la cantidad de muertos habría superado la imaginación de cualquiera de nosotros. ¿Es para pensarlo, no?
Carlos D. Lionti
La Madrid 1.150
Yerba Buena
CROMAGNON II
Al leer las noticias de hoy, no me sorprendí con el accidente ocurrido en un semáforo. Como tantas otras cosas, es historia de nunca acabar, ya que tenemos funcionarios demasiado ineficientes. Por lo ocurrido en el incendio del boliche de Once, salieron a realizar inspecciones en todos los boliches y a colocar fajas de clausura. No es la solución. Antes de autorizar las habilitaciones, deben hacerse los controles. Pero seguiremos sufriendo estas tragedias, mientras que "Juan Pueblo" las siga permitiendo. Tenemos que tomar conciencia de que todos los funcionarios públicos son empleados del pueblo. Por lo tanto, cada uno de nosotros, cuando paga impuestos, está pagando sus sueldos. Incluidos los de los funcionarios ineficientes y de aquellos que están ocupando un cargo porque son amigos de los que tienen cargos importantes en los gobiernos de turno. Podría decir tantas cosas, que me pasaría días escribiendo. De todas maneras, agradezco este espacio que me permite expresar lo que se vive cada día en un país tan rico, pero donde hay tanta miseria.
Walter Ariel Suárez
walter_suarez792000@yahoo.com.ar
ESPERA
¿Hasta cuándo, Señor, continuaremos llorando a padres, hijos, hermanos, esposa o esposo, novia o novio, abuelos, nietos y amigos, que fueron asesinados con impunidad? ¿Hasta cuándo las personas que cometieron distintos delitos seguirán disfrutando de la vida en libertad sin ser juzgadas ni condenadas por la autoridad competente? ¿Hasta cuándo, Señor, hay que esperar a los que administran justicia para que apliquen con igualdad las leyes y castiguen a los que cometen delitos contra la sociedad? ¿Hasta cuándo, Señor, nuestras viviendas serán cárceles privadas contra el permanente miedo a transitar, a trabajar, a pasear, a estudiar? ¿Por qué no podemos disfrutar de los derechos universales? ¿Hasta cuándo, Señor, pagaremos impuestos para mantener a políticos, jueces, policías, militares, senadores, diputados, funcionarios, maestros, profesores, empresarios, gobernadores e intendentes irresponsables? ¿Hasta cuándo, Señor, tendremos que sufrir el calvario de tanta muerte inocente, de los delitos que se cometen con impunidad y que destruyen y matan a instituciones y personas? ¿Hasta cuándo, Señor, hay que esperar para tener administradores probos que reemplacen a los genocidas, corruptos y mentirosos que dibujan nuestra geografía con hambre, miseria, dolor, llanto, tristeza y destrucción? ¿Hasta cuándo, Señor, soportaremos estos deplorables hechos que se hicieron violando los derechos humanos, sin valorar lo vital? Los que administran justicia deberían proceder con igualdad ante la ley para que la justicia sea el sol de la sociedad.
Juan Carlos Maidana
poetamaidana@fibertel.com.ar







