La severa crisis del PJ bonaerense

Por Angel Anaya.

18 Enero 2005
BUENOS AIRES.- La grave crisis que amenaza a la provincia de Buenos Aires por el veto del Presupuesto 2005 y el severo mensaje del gobernador Felipe Solá, confirma el alto riesgo en que se halla el más poderoso distrito partidario justicialista, e impone al presidente Kirchner la necesidad de definirse mientras se apresta a partir para Francia. El gobernador no se limitó a remitir su mensaje a la Legislatura, sino que dio cuenta de la situación a todo el país, con una terminología donde abundaron acusaciones al duhaldismo por "irresponsabilidad, desaprensión, actitud frívola, endógena y encerrada", a la vez que se negó a ser "un payaso" y "manejado por control remoto". El hecho de que el conflicto se haya producido en una instancia política y económica nacional tan sensible, y cuando comienzan a prepararse las internas para la selección de candidaturas en todo el país, evidencia la gravedad de las tensiones que está padeciendo la cumbre del partido oficialista. El veto de Solá al Presupuesto que el duhaldismo redactó para rechazar el suyo, -en una sesión de madrugada donde el felipismo no estaba presente y a libro cerrado- dejó a la provincia ante la necesidad de que las facciones se reunan a conversar. Sin embargo, las diferencias entre ambos proyectos, el rechazado del Poder Ejecutivo, y el vetado por este, son tan considerables que resulta difícil imaginar una solución o acuerdo mínimo, por falta de suficiente autoridad mediadora. A no ser que lo sea el Presidente, asumiendo un compromiso que le es del todo ingrato, por lo peligroso y dudoso de su desenlace.

La agenda que espera
La agenda legislativa que el Poder Ejecutivo enviará al periodo extraordinario del Congreso en febrero, no contendrá ningún tema estructural de los requeridos por el Fondo Monetario a mediados de 2004, pese a que el ministro de Economía anunció recientemente que entre ese mes y marzo se reanudarían las negociaciones con el organismo multilateral. Entre esas cuestiones figuran la reforma impositiva, la nueva ley de coparticipación federal,-pendiente desde la reforma constitucional de 1994- la reforma del sistema financiero y de la banca pública. La única indicación que se tiene sobre esos asuntos es que el mensaje presidencial de Kirchner al Congreso el 1° de marzo contendrá algunas indicaciones, pero esa referencia no basta para dejar de advertir que esos temas tan postergados, no solo por causa de la crisis, se aproximarán considerablemente al tiempo electoral, lo cual hará más problemáticos sus tratamientos. Otro asunto incluido en la última reunión con el FMI, fue el de la normalización de tarifas de los servicios públicos, pero esto forma parte de la agenda que el Presidente y los ministros de Economía y de Planificación Nacional llevan hoy a París, donde se podrá conocer un plazo aproximado tras la reunión con las autoridades francesas. (De nuestra Sucursal)

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