Hizo el cuento del tío, pero la descubrieron

El caso se inició cuando la acusada trabó amistad con la víctima, y comenzaron a compartir varios momentos. Fue un trabajo de hormiga.

28 Junio 2002
Una joven que montó un espectacular ardid para lograr la confianza de una empleada de una AFJP, le robó las tarjetas de crédito y de débito y luego de obtener el número de seguridad, le sacó de su cuenta bancaria más de $25.000. La hábil delincuente fue detenida en Catamarca.
El caso se inició cuando la acusada trabó amistad con la víctima, y comenzaron a compartir varios momentos. Fue un trabajo de hormiga. La sospechosa fue ganándose de a poco, con el paso del tiempo, la confianza de la mujer -llegó, incluso, a quedarse a dormir en su casa-.
En cierto momento, la víctima, cuya identidad no se informó por razones de seguridad, comenzó a enfermarse. No se descarta que la acusada le haya causado el malestar con alguna comida. Así, la sospechosa se quedó a cuidarla en su casa, en la que vivía sola. En esos días la mujer concretó su plan. Se apoderó de las tarjetas de la víctima y logró que le dijera el número de clave de su tarjeta para cajero automático. Mientras la víctima seguía en cama, la delincuente les dio los datos a sus cómplices, los que extrajeron $25.000 del cajero.
Tras el golpe, la mujer desapareció, y cuando la víctima se dio cuenta de lo que había pasado, ya era tarde.
Tras la denuncia comenzó a trabajar una comisión del G2 de la Unidad Regional Capital, al mando del comisario inspector Ramón Páez y del oficial Adalberto Ponce. Así, luego de varias averiguaciones, lograron identificar a la acusada, quien había llegado a Tucumán desde Buenos Aires. Tras obtener sus datos, fue identificada por la Policía -que sólo dio su apodo: "La Torcida"- y detenida en Catamarca. Hoy deberá declarar ante la fiscal Joaquina Vermal y el secretario Ernesto Baaclini, acusada por hurtos calificados reiterados.

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