Alto riesgo en Buenos Aires

Ya hay voces que pronostican la ruptura del PJ bonaerense.

15 Enero 2005
BUENOS AIRES.- "Lo que ocurre en el justicialismo bonaerense es una interna que debe resolverse allí y no aquí", afirmó uno de los participantes en la reunión de ayer del Presidente con Eduardo Duhalde, el jefe del Gabinete, el del bloque de Diputados y el ministro de Planificación Federal. Sin embargo, tras esa conferencia se supo también que Duhalde mantendrá algún tipo de contacto con el gobernador Felipe Solá para amainar la creciente disputa por la interna provincial, después de que Kirchner le señalase su preocupación por la forma en que aparecen mezclados los intereses partidarios con los de la provincia. En efecto, se trata de buscar un acuerdo para que el lunes, a las 3 de la tarde, Buenos Aires no quede sin el Presupuesto 2005 a causa de su veto por el gobernador. El aprobado en la Legislatura dejó a Solá sin el poder de cambiar partidas fiscales y otras facultades excepcionales. El hecho fue una respuesta del duhaldismo a la conformación de una corriente interna por el mandatario, respondida con otra adversaria, y que se enfrentarían en mayo o junio. La firme identificación de Solá con el kirchnerismo lo llevó a priorizar públicamente a la esposa del Presidente como futura senadora por la provincia, a partir de lo cual y del debate presupuestario, se han cruzado las más graves imputaciones. Esa preocupación señalada a Duhalde por Kirchner se produjo al día siguiente de que este compartiera con el gobernador el palco de otro acto.

Sin solución a la vista
La situación bonaerense, con raíces en las relaciones de Kirchner y Solá, es otro episodio político relacionado con la disputa del poder partidario que escapa a las manos de sus gestores y puede terminar dejando tocado al Presidente. Por tratarse del distrito electoral más poderoso y plantearse coincidentemente con el lanzamiento de la propuesta sobre la deuda, el jefe del poder central está procurando que Duhalde y Solá bajen tensiones, si bien las diferencias por la discusión presupuestaria parecen insuperables, después de haber provocado críticas generalizadas el elevado aumento de asignaciones para la Legislatura votado de madrugada, sin discusión, sobre tablas y en ausencia del felipismo. Es muy difícil que la crisis insinuada en el PJ provincial pueda ser absorbida por una interna donde ya hay voces que pronostican la ruptura del PJ o algo tan parecido como la situación que atraviesan el menemismo y los Rodríguez Saá. La inquietud de Kirchner ante Duhalde es de muy difícil satisfacción, pues de acuerdo con lo sostenido por el felipismo no habría otra alternativa que volver atrás en la sanción del Presupuesto 2005, lo que por el momento se presenta muy improbable. (De nuestra Sucursal)

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