La mutilación de vacas tendría fines comerciales

Los que atacan a los animales pueden estar haciendo investigaciones sobre la contaminación y la genética. Destartan la hipótesis de la "abeja asesina".

27 Junio 2002
Ni extraterrestres, ni fenómeno paranormal, ni secta satánica. Las extrañas mutilaciones de vacas, ovejas, caballos, que ya se sucedieron en ocho provincias, podrían tener una explicación sencilla y racional, de acuerdo con la opinión de los científicos.
Mientras los casos denunciados suman ya más de 160, un equipo formado por especialistas del INTA y de distintas universidades realiza estudios toxicológicos a los animales encontrados en Chubut, Río Negro, La Pampa, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y Santiago.
El veterinario Carlos Montobbio, quien certificó el caso de un caballo de carrera cerca de la ciudad rionegrina de Choele Choel, descartó la hipótesis del ataque de las "abejas alemanas" o de "chaqueta amarilla", que comenzó a circular en los últimos días. Al caballo le faltaban un ojo, la lengua, una porción del intestino delgado y otra del recto. También le extrajeron los testículos. "Los cortes quirúrgicos que presentan los animales -pude verlos en vacas y ahora en este caballo- no pueden ser realizados por insectos", sostuvo.

Teoría tucumana
Un agrimensor tucumano, quien es además piloto de aviones, Carlos Roig, opinó que en los hallazgos no hay que buscar explicaciones sobrenaturales. "Por mi trabajo realizando fotografías aéreas puedo decir que esto tiene todo el aspecto de un muestreo sistemático, para elaborar un sistema de información geográfica, hecho por gente con recursos suficientes para movilizarse en helicóptero o en camionetas", señaló.

Un biólogo indicó que el orden en que fueron apareciendo los animales mutilados (desde el oeste hacia el este, y ahora avanzando hacia el norte, describiendo una forma de herradura), podría indicar que se están tomando muestras de órganos de la manera más clásica, que se utiliza para estudiar si existe contaminación por minerales bioacumulables (plomo o arsénico, entre otros) que dejan rastros en el hígado o el riñón, o para determinar ciertas características, por ejemplo, resistencia a las enfermedades, supervivencia en regiones extremas o de razas exitosas. La oreja y el ojo sirven para la identificación del animal (genética y de edad). En cuanto a la falta de putrefacción, es posible que el aire frío y seco de las regiones semiáridas, haya endurecido el cuero y favorecido una momificación natural. Por ello, hasta ahora, la hipótesis más firme sería la de simples y anónimos estudios con fines comerciales. (DyN y Especial)

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