La venta con tarjetas de crédito cayó un 70%

Algunos comercios otorgan descuentos a quienes compran con los plásticos para conseguir efectivo. Es difícil cambiar los bonos para pagar.

IMPEDIMENTO. La proliferación de Bocade atenta contra las tarjetas.
IMPEDIMENTO. La proliferación de Bocade atenta contra las tarjetas.
27 Junio 2002
La escasez de efectivo, la falta de financiamiento y los índices inflacionarios se han transformado en un cóctel explosivo para acabar con uno de los sistemas de compras más usados en todo el mundo. La venta con tarjetas de créditos, en Tucumán, ha caído por lo menos un 70% desde que se desató la crisis financiera en el país, según coincidieron en señalar las distintas entidades de la actividad comercial.
Los indicadores en la provincia son más alarmantes que en el orden nacional. De acuerdo con la información brindada por los empresas emisoras, la reducción del uso de los plásticos en todo el país se ubica en el 50%. "Los clientes han restringido su compra porque les resulta muy difícil cambiar bonos por efectivo para poder cumplir con sus obligaciones", argumentó el ejecutivo de una importante cadena de hipermercados a nivel nacional.
En las casas de comercio el panorama no es muy distinto. Las pequeñas empresas, ante el creciente encarecimiento del canje de los Bocade por la moneda nacional, decidieron otorgar descuentos -que en muchos casos alcanzan el 10%, pero que llegan hasta el 20%-, a aquellas personas que abonan con tarjetas en un solo pago. "Es un síntoma de la desesperación que tienen algunos comerciantes por obtener efectivo para afrontar sus compromisos. Así trabajan a pérdida", argumentó Ricardo Fernández, dirigente de la Federación Económica de Tucumán.

Difícil momento
Las fuentes consultadas coincidieron en señalar que la crisis del sistema financiero del país es otra de las causas que atentan contra este sistema de ventas. "Ha desaparecido totalmente el financiamiento de las compras, uno de los principales motivos por el que la gente se aventuraba a utilizar este sistema.
En estos momentos, lo único que se puede hacer es diferir el pago de la adquisición", explicó Silvia Rojkés de Temkim, dirigente de APyME en la provincia.
Según un sondeo que realizó LA GACETA, sólo las empresas emisoras regionales realizan algún tipo de financiamiento. "Estas firmas pueden hacer este tipo de operación porque atienden un mercado mucho más reducido", argumentó Fernández.
Los empresarios consultados reconocieron además que la caída del poder adquisitivo de los tucumanos también incidió en esta situación.
"Algunos no se animan a utilizar las tarjetas porque temen no poder pagar la cuenta al mes siguiente, lo que generará una complicación económica mucho más grave aún. Otros, en cambio, decidieron darla de bajo por los altos costos que se están cobrando por mantenimiento y gastos administrativos", argumentó Rojkés de Temkim.
Las fuentes entrevistadas alertaron además que es muy probable que, si no cambian las reglas de juego en los próximos, días, se dejará de aceptarlas. "Es que los tiempos de acreditación se extendieron a 45 días -hasta el año pasado eran diez-. Eso, por como están las cosas en nuestro país, es imposible de aceptar. El proceso inflacionario avanza de manera rápida y termina con todas las ganancias que puede obtener un comerciante", concluyó Fernández.
Los propietarios de las estaciones de servicio fueron los primeros en dejar de aceptar las tarjetas de crédito.
Juan Montanaro, presidente de la cámara que nuclea a los empresarios del sector, reconoció que de los 100 establecimientos que operan en la provincia no más de 30 aceptan este sistema de pago. "No podemos esperar hasta 20 días para que nos acrediten el dinero, ya que las subas son una constante. Además, nadie quiere aplicar un sobreprecio porque no sólo no se lo aceptará, sino que tampoco cubrirá los costos", concluyó el empresario.

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