Premio rechazado en 1851

Los trabajos de construcción de la Catedral.

08 Oct 2014
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JUAN MANUEL TERÁN. El ex gobernador de Tucumán, en una fotografía de sus últimos años la gaceta / archivo

Don Juan Manuel Terán (1809-1882) fue una figura de gran prestigio en Tucumán durante buena parte del siglo XIX, en cuyo transcurso desempeñó importantes cargos públicos. Estanciero del departamento Burruyacu, fue en reiteradas ocasiones miembro de la Sala de Representantes, y en 1854 presidió la primera Comisión Municipal que se instituyó para administrar la ciudad.

En 1861, una asamblea popular lo eligió gobernador interino de Tucumán, tras la batalla de El Manantial. Sólo estuvo breves días en la función. Renunció porque no quería adoptar las medidas duras que el caos de la provincia exigía. Por otro lado, fue el primer presidente de un tradicional centro de reuniones: el Club Social, que funcionó desde 1875 hasta 1939.

Terán se encargó con notable diligencia de numerosas comisiones oficiales, que le encargaron en diversas épocas. De especial importancia fue la que asumió en 1849, cuando el gobernador Celedonio Gutiérrez lo colocó al frente de los trabajos de construcción de la Iglesia Matriz, o sea de la actual Catedral.

Desempeñó la misión confiada con tanta eficacia, que en 1851 el Poder Ejecutivo solicitó a la Sala que se lo premiara “con una medalla de oro y la dispensación (sic) de 16 años en los diezmos de sus haciendas”, en atención a “los desinteresados servicios que está prestando en la obra de la Iglesia Matriz”.

En la sesión del 31 de marzo de ese año, donde se trató el asunto, Terán pidió la palabra –dice el acta- “y expresando su gratitud, dijo que renunciaba al premio propuesto por sus servicios y concluyó pidiendo que no se ocupara Su Honorabilidad de este asunto”.

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Celedonio Gutiérrez
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