Los casos de mala praxis en la medicina

25 Jul 2014

Las hay en todas las profesiones y oficios. Unas son más graves que otras, especialmente, las que tienen que ver con la salud, pero no todas se sancionan y en una buena parte de los casos de mala praxis, por distintas razones, el damnificado opta por dejar pasar el episodio. Si un plomero le ha destruido el baño para arreglar una pequeña pérdida, es posible que en lugar de denunciarlo judicialmente, se llame a otro para que haga el trabajo. Es diferente cuando un ser querido pierde la vida por negligencia médica, aunque cuando esto sucede en un quirófano, es muy difícil saber si fue por impericia profesional.

En estos días, se conoció que cuatro médicos irán a juicio oral por la muerte de una mujer de 30 años, que operaron de vesícula el 15 de noviembre de 2001 y que falleció el 29 de ese mes, lapso en el que estuvo en estado de coma. Los profesionales están imputados por no haber previsto la presencia de un cardiólogo durante la intervención quirúrgica.

En 2009, en el marco del VIII Congreso Argentino de Derecho Médico y Farmacia Legal y I Congreso del NOA de Responsabilidad Profesional en Salud que se desarrolló en Tucumán, se dijo que los juicios por mala praxis médica iban en aumento; las estadísticas indicaban que en la Argentina, uno de cada cinco profesionales de la salud era demandado por su paciente. Se estimaba que había entre 5.000 y 6.000 juicios, aunque en muchos, se llegaba a un arreglo. En la oportunidad, un especialista comentó que en el país, “el 20% de los médicos son demandados por mala praxis” y agregó que “los que más juicios soportan son los obstetras, los anestesiólogos y los cirujanos plásticos. Sin embargo, sólo el 5% de los casos prospera en favor de los pacientes, lo que indica que muchas demandas no tienen fundamento”. Los montos en la Argentina podían llegar en 2009 a $ 100.000.

Según la Asociación Civil de Actividades Médicas, cada año ingresan en los juzgados alrededor de 1.500 demandas, por presunta mala praxis, en todo el país. Se sostiene que el aumento de estos juicios contra médicos e instituciones se debe, entre otras causas, al deterioro de la relación médico-paciente, a la deshumanización de la medicina de los últimos lustros y a a la mayor toma de conciencia de que los daños pueden ser resarcidos en caso de culpa del profesional. El artículo 84 del Código Penal señala: “Será reprimido con prisión de seis meses a cinco años e inhabilitación especial, en su caso, por cinco a 10 años el que por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de los deberes a su cargo, causare a otro la muerte”.

El hecho de que muchas clínicas en los formularios de internación se liberan de cualquier responsabilidad para evitar los juicios por mala praxis, está reflejando no sólo una actitud de distanciamiento, sino de insensibilidad con el paciente. Si este no acepta esas condiciones ni firmar un pagaré en blanco, no puede internarse.

El Estado debería tener un rol activo, controlando que la atención sea la correcta, la asepsia de los quirófanos, así como las prácticas quirúrgicas. Por caso, a partir de la reforma constitucional de 2006, la Carta Magna de los tucumanos establece en su artículo 146: “El Estado reconoce la salud como derecho fundamental de la persona”.

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