Un "pai umbanda" complica al viudo de la docente asesinada

El juez de garantías Ricardo Costa deberá definir si el empresario Daniel Sfeir, que estaba casado con la maestra Silvia Prigent, queda libre.

ASESINADA. Silvia Prigent tenía 50 años, le dispararon en la cabeza. NA
ASESINADA. Silvia Prigent tenía 50 años, le dispararon en la cabeza. NA
31 Enero 2012
BUENOS AIRES.- El juez de Garantías de San Isidro Ricardo Costa deberá resolver en las próximas horas si mantiene detenido a Daniel Sfeir, el marido Silvia Prigent, la maestra que estuvo desaparecida desde el 27 de diciembre y que apareció muerta el 8 de enero en un basural.

El juez presenció ayer una audiencia en la que se debatió si se le dictará la prisión preventiva a Sfeir, el empresario que estaba casado con la víctima y que es el principal sospechoso de haber matado a la mujer. Sfeir esta imputado en la causa como sospechoso de homicidio agravado por el vínculo.

La defensa del viudo pidió su inmediata liberación porque hasta ahora siempre se presentó ante los llamados en los que la Justicia lo requirió. Mientras tanto el fiscal de Tigre Cosme Iribarren como los familiares de la maestra solicitaron que continúe tras las rejas.

Francisco y María Prigent, padres de la víctima, fueron tomados como particulares damnificados en la causa, pero no así los tres hermanos de la maestra. "Queremos justicia, es lo único que pedimos", dijo una de las hermanas de la docente, en la puerta de los tribunales de San Isidro, luego de la audiencia.

Junto a ella, estaba la madre de Silvia Prigent quien, en un breve diálogo con la prensa, sólo afirmó: "Estoy segura que fue él", en alusión a su yerno, endilgándole toda la responsabilidad en el crimen.

De esta manera, será el juez Costa quien resuelva hoy qué decisión toma sobre el futuro de Sfeir: si lo deja detenido mientras avanza la investigación o si puede permanecer en libertad.

Esta cuestión debe resolverse cuando en las últimas horas se sumó un nuevo detenido a la causa: un pai umbanda, que trabajaba como empleado del viudo y que aparece sospechado de presunto partícipe del homicidio.

El nuevo imputado es Jorge Ramón Bini, quien fue filmado en el momento en que fue a vender el teléfono celular de Prigent a una galería comercial y cuando concurrió a un locutorio desde el cual habría llamado a la hermana de la víctima para indicarle dónde se encontraba el cuerpo de la maestra.

De hecho, el teléfono móvil de Prigent ya había sido secuestrado en el local comercial, donde se arrestó al propietario del negocio, mientras la mujer todavía estaba desaparecida.

Prigent, de 50 años, desapareció el 29 de diciembre cuando salió de su casa de San Fernando, presuntamente para hacer compras en la localidad de El Talar de Pacheco.

El cadáver fue hallado diez días más tarde en un descampado en las inmediaciones de la ruta 26, en un paraje muy cercano al que había indicado un llamado anónimo recibido por uno de los hermanos de la víctima. (DyN)

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