SANTA FE.- Está claro que Lionel Messi no está feliz en la Selección. Y no por que la convivencia con sus compañeros en el día a día no sea buena, sino porque no puede mostrar todo su potencial cada vez que se pone la camiseta "albiceleste" para entrar a un campo. En el "Cementerio de los Elefantes" quedó en claro que "La Pulga" no es ni la sombra de aquel jugador que asombra al mundo entero con la casaca de Barcelona.
Contra los colombianos, el mejor futbolista del mundo se mostró como aburrido en el verde césped, como dirían los viejos comentaristas. Apenas una asistencia milimétrica para Ezequiel Lavezzi es muy poco para el crack, en el que Argentina tiene puesta toda su esperanza.
Gran parte de los más de 90 minutos que duró el encuentro contra los "cafeteros", el rosarino se la pasó mirando el césped, casi sin encontrar explicación a su presente y al del equipo de Sergio Batista.
El DT prometió que lo ubicaría bien arriba, donde Messi lastima con su velocidad y su gambeta envenenada. Pero nada de eso, porque en más de una ocasión necesitó retroceder hasta más de la mitad de la cancha para buscar la pelota y se terminó perdiendo atrás de Ever Banega.
"Lío" sufre porque no puede mostrar su potencial con el seleccionado argentino, como lo sufre todo el país y como lo sufrió su familia, que estuvo en el estadio "Brigadier López". "Ahora prefiero no hablar. Estoy muy triste por todo y no sólo por la reacción de la gente", se limitó a decir Jorge, el padre del ídolo, cuando LA GACETA intentó entrevistarlo. La cara del progenitor del futbolista, que se encontraba junto a su madre, lo decía todo. "Tal vez en cuartos de final podemos charlar", le tiré. "Espero que sí", respondíó y se despidió con un hasta luego. Todos esperamos que "La Pulga" pueda brillar.
Contra los colombianos, el mejor futbolista del mundo se mostró como aburrido en el verde césped, como dirían los viejos comentaristas. Apenas una asistencia milimétrica para Ezequiel Lavezzi es muy poco para el crack, en el que Argentina tiene puesta toda su esperanza.
Gran parte de los más de 90 minutos que duró el encuentro contra los "cafeteros", el rosarino se la pasó mirando el césped, casi sin encontrar explicación a su presente y al del equipo de Sergio Batista.
El DT prometió que lo ubicaría bien arriba, donde Messi lastima con su velocidad y su gambeta envenenada. Pero nada de eso, porque en más de una ocasión necesitó retroceder hasta más de la mitad de la cancha para buscar la pelota y se terminó perdiendo atrás de Ever Banega.
"Lío" sufre porque no puede mostrar su potencial con el seleccionado argentino, como lo sufre todo el país y como lo sufrió su familia, que estuvo en el estadio "Brigadier López". "Ahora prefiero no hablar. Estoy muy triste por todo y no sólo por la reacción de la gente", se limitó a decir Jorge, el padre del ídolo, cuando LA GACETA intentó entrevistarlo. La cara del progenitor del futbolista, que se encontraba junto a su madre, lo decía todo. "Tal vez en cuartos de final podemos charlar", le tiré. "Espero que sí", respondíó y se despidió con un hasta luego. Todos esperamos que "La Pulga" pueda brillar.
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