Con bastante frecuencia desde esta columna se viene diciendo, afirmando y tratando de generar conciencia sobre los efectos que genera el monocultivo de cualquier especie, ya que termina siendo perjudicial en diferentes aspectos para el medio ambiente circundante. Es que los monocultivo favorecen la proliferación y el asentamiento permanente de plagas y enfermedades, que terminan siendo muy complicadas de manejar en el cultivo que se está realizando.
Las rotaciones de cultivo favorecen el manejo permanente de cualquier especie, ya que la rotación hace que las plagas y enfermedades de cierto cultivo no prosperen.
Por eso, en un determinado año la plaga o enfermedad específica no tiene a su alcance su alimento y medio necesario para crecer y reproducirse.
En Tucumán ya se observan, en diversas zonas del territorio, plantaciones y cultivos que se rotan de manera sistemática y técnicamente recomendada por los organismos de investigación.
Los productores de citrus, cuando implementan sus reemplazos de plantaciones, ya sea porque cumplieron muchos años produciendo y necesitan renovarse, o por cambio de variedades, después de proceder a sacar las plantas viejas se observa que siembran gramíneas como sorgo, y dejan que el cultivo rotado se exprese completamente. Luego es incorporado al suelo antes de plantarlo nuevamente.
Rotan caña con soja
Los productores cañeros están trabajando en sus rotaciones con soja con muy buenos resultados, al tener un cultivo anual sembrado en un lote donde luego se renovará el cañaveral.
Pero lo que genera cierta satisfacción es que los productores de soja en la provincia están incorporando el maíz o el sorgo como una rotación válida, para contar con un sistema productivo sustentable en el tiempo.
La semana pasada se informó que el área con maíz y sorgo estarían superando las 60.000 hectáreas en Tucumán.
Esto significa que hubo un crecimiento sostenido de las gramíneas estivales anuales en zonas netamente sojeras, a lo que también se suman la implantación de algunas miles de hectáreas de caña en esas zonas productivas.
Los técnicos especializados en el tema afirman que lo ideal es que se rote en la zona sojera un porcentaje cercano al 30% del total del área sembrada, un valor ideal, por lo que todavía se debe insistir en la toma de conciencia. Se está por el buen camino, en lo que técnicamente es recomendado.
Ahora bien. ¿Qué pasará con lo que se llegue a cosechar de maíz de las más de 60.000 has actuales que hay sembradas: Si las condiciones del tiempo son buenas, es de esperarse que se obtengan buenos rendimientos del cereal por hectárea.
¿Qué pasará cuando lleguemos a las 100.000 hectáreas recomendadas y tengamos rendimientos superiores a los 7.000 kilos por hectárea?
Actualmente se estima que en el país se producirán algo más de 20 millones de toneladas de maíz en una superficie aproximada de 3,2 millones de hectáreas sembradas. Pero existen algunos especialistas que opinan que se puede llegar a producir entre 21 millones y 22 millones de toneladas.
Lo preocupante está en la comercialización de este grano y para pensar de esta manera, sólo basta ver qué pasó y está pasando con la comercialización de trigo para sospechar que con el maíz sucede algo parecido.
En este sentido, la asociación que nuclea a los productores de maíz en el país, Maizar, opina que desde hace varios años el mercado de maíz no llega a tener una operatoria totalmente libre.
Hoy existe un sistema de prohibición de exportaciones, de ROE y de distribución de cantidades a exportar por empresas.
Indudablemente, este sistema sólo genera más ineficiencia a la hora de vender el producto que sale de los campos y genera cierta incertidumbre en los productores, ya que realizar tanto sacrificio en el campo no genera, muchas veces , los beneficios buscados y sólo termina desmoralizando al actor de turno.
Desde la FAO
Desde FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) ya se comunicó al país lo que nos está sucediendo.
Somos la única Nación del mundo que implementa estas medidas. Dispondremos de una gran cantidad de maíz para exportar, pero esta operatoria se encuentra restringida.
Si queremos de una vez por todas trabajar con seriedad y hacer lo que técnicamente corresponde, debemos tener las puertas abiertas a los mercados internacionales, para lograr el objetivo buscado de producir sustentablemente.
Las rotaciones de cultivo favorecen el manejo permanente de cualquier especie, ya que la rotación hace que las plagas y enfermedades de cierto cultivo no prosperen.
Por eso, en un determinado año la plaga o enfermedad específica no tiene a su alcance su alimento y medio necesario para crecer y reproducirse.
En Tucumán ya se observan, en diversas zonas del territorio, plantaciones y cultivos que se rotan de manera sistemática y técnicamente recomendada por los organismos de investigación.
Los productores de citrus, cuando implementan sus reemplazos de plantaciones, ya sea porque cumplieron muchos años produciendo y necesitan renovarse, o por cambio de variedades, después de proceder a sacar las plantas viejas se observa que siembran gramíneas como sorgo, y dejan que el cultivo rotado se exprese completamente. Luego es incorporado al suelo antes de plantarlo nuevamente.
Rotan caña con soja
Los productores cañeros están trabajando en sus rotaciones con soja con muy buenos resultados, al tener un cultivo anual sembrado en un lote donde luego se renovará el cañaveral.
Pero lo que genera cierta satisfacción es que los productores de soja en la provincia están incorporando el maíz o el sorgo como una rotación válida, para contar con un sistema productivo sustentable en el tiempo.
La semana pasada se informó que el área con maíz y sorgo estarían superando las 60.000 hectáreas en Tucumán.
Esto significa que hubo un crecimiento sostenido de las gramíneas estivales anuales en zonas netamente sojeras, a lo que también se suman la implantación de algunas miles de hectáreas de caña en esas zonas productivas.
Los técnicos especializados en el tema afirman que lo ideal es que se rote en la zona sojera un porcentaje cercano al 30% del total del área sembrada, un valor ideal, por lo que todavía se debe insistir en la toma de conciencia. Se está por el buen camino, en lo que técnicamente es recomendado.
Ahora bien. ¿Qué pasará con lo que se llegue a cosechar de maíz de las más de 60.000 has actuales que hay sembradas: Si las condiciones del tiempo son buenas, es de esperarse que se obtengan buenos rendimientos del cereal por hectárea.
¿Qué pasará cuando lleguemos a las 100.000 hectáreas recomendadas y tengamos rendimientos superiores a los 7.000 kilos por hectárea?
Actualmente se estima que en el país se producirán algo más de 20 millones de toneladas de maíz en una superficie aproximada de 3,2 millones de hectáreas sembradas. Pero existen algunos especialistas que opinan que se puede llegar a producir entre 21 millones y 22 millones de toneladas.
Lo preocupante está en la comercialización de este grano y para pensar de esta manera, sólo basta ver qué pasó y está pasando con la comercialización de trigo para sospechar que con el maíz sucede algo parecido.
En este sentido, la asociación que nuclea a los productores de maíz en el país, Maizar, opina que desde hace varios años el mercado de maíz no llega a tener una operatoria totalmente libre.
Hoy existe un sistema de prohibición de exportaciones, de ROE y de distribución de cantidades a exportar por empresas.
Indudablemente, este sistema sólo genera más ineficiencia a la hora de vender el producto que sale de los campos y genera cierta incertidumbre en los productores, ya que realizar tanto sacrificio en el campo no genera, muchas veces , los beneficios buscados y sólo termina desmoralizando al actor de turno.
Desde la FAO
Desde FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) ya se comunicó al país lo que nos está sucediendo.
Somos la única Nación del mundo que implementa estas medidas. Dispondremos de una gran cantidad de maíz para exportar, pero esta operatoria se encuentra restringida.
Si queremos de una vez por todas trabajar con seriedad y hacer lo que técnicamente corresponde, debemos tener las puertas abiertas a los mercados internacionales, para lograr el objetivo buscado de producir sustentablemente.







