El Nº 1 del ranking FIBA no podía estar ausente en la cita mundialista de Turquía 2010. Aunque el camino preparatorio estuvo plagado de dificultades, el entrenador Sergio Hernández mantuvo el crédito abierto a su equipo. "Todos conocen el carácter del jugador argentino, así que haremos honor a nuestra estirpe y jugaremos el Premundial al límite de nuestras posibilidades", anunció "Oveja". Ni siquiera el comienzo poco prometedor contra Venezuela minó la fe de Argentina, que -pese a las ausencias- mantiene un prestigio ganado a fuerza de proezas.









