Villalba pidió recuperar el respeto por la vida, frente a la violencia y las drogas

13 Abril 2009

“Ningún acontecimiento ha marcado tan profundamente la historia como la Pascua de Cristo. Pascua es la fiesta de las fiestas. Pascua es anuncio de salvación, de alegría, de esperanza. Pascua es la fiesta de la vida. ¡Cristo ha resucitado!”, afirmó el arzobispo Luis Villalba en su mensaje pascual.
El prelado afirmó que con El han resucitado también todos los seres humanos. “Desde el bautismo llevamos el germen de la resurrección y de la vida nueva”, aseguró. De todos modos, se mostró preocupado por distintos problemas sociales. “Nos preocupan los signos de muerte que nos rodean y que la Pascua nos impulsa a desterrar. Nos intranquiliza el aumento del consumo de la droga, que es signo de muerte, especialmente para la franja más preciosa y más frágil de la sociedad: niños y jóvenes”, sostuvo.
“En nuestra sociedad han aumentado la violencia y la inseguridad, con sus consecuencias de muerte de todo tipo. Contra estos signos de muerte, la Pascua, que es resurrección y esperanza, nos llama y nos compromete a trabajar por la vida”, agregó.
En ese sentido, dijo: “Debemos recuperar el respeto por la vida en todas sus formas. Se debe custodiar la vida de cada persona en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural, especialmente la de los excluidos e indefensos. Debemos cuidar la vida de las familias, en donde se generan los valores más sólidos y en donde se aprende a amar y a ser amado. Pascua significa paso. Es pasar de la muerte a la vida. Cristo venció a la muerte”.
“Salvado por Cristo, el mundo debe caminar hacia su renacimiento definitivo. La Pascua nos invita a los cristianos y todos los hombres de buena voluntad a ser constructores de la vida. Debemos construir con coraje y paciencia una nueva cultura de la vida. Hermanos, amigos, hombres de buena voluntad: ¡Felices Pascuas de Resurrección y de Vida!”, concluyó Villalba.

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