El caso del femicidio de Érika Antonella Álvarez sigue transitando los últimos tramos del proceso. La familia de la joven, a través de su representante legal, Carlos Garmendia, adhirió al pedido de elevación a juicio realizado por el fiscal Pedro Gallo y no sólo anunció que demandará civilmente a los tres procesados, sino que estimó en $508 millones el monto que reclamará en concepto de reparación por el daño causado. Vale la pena aclarar que el único condenado en la causa acordó un resarcimiento de $100 millones.
La joven fue asesinada a golpes el 7 de enero en una casa de Yerba Buena. El fiscal Gallo acusó a Felipe “El Militar” Sosa por el crimen y a Justina Gordillo —funcionaria judicial y ex pareja del principal imputado—, a Nicolás Navarro Flores —amigo personal del supuesto autor del hecho— y a Jorge “Chicho” Díaz —empleado de confianza del acusado de femicidio— por haber realizado maniobras de encubrimiento.
El crimen de Érika Álvarez: la causa entra en su etapa final y se acerca el juicioSemanas atrás, a través de un juicio abreviado, Navarro Flores aceptó su culpabilidad y fue condenado a tres años de prisión efectiva. Además, aceptó abonar una reparación económica de $100 millones. “Él decidió hacerse cargo de lo que hizo y del daño que generó”, sostuvieron sus defensores Candelaria Hernández y Patricio Char.
El representante del Ministerio Público, antes de que se cumplieran siete meses del caso, dio un paso clave en el proceso. Le envió a la querella su pedido de elevación a juicio del expediente. Allí, además de enunciar su teoría del caso y las pruebas que utilizará en el debate, anunció que solicitará que se condene a perpetua a Sosa y a seis años de cumplimiento efectivo a Gordillo y a Díaz. También dejó abierta la posibilidad de que los familiares iniciaran una demanda civil.
Garmendia adhirió al planteo de Gallo y presentó una demanda para conseguir una reparación económica a favor de los padres y los seis hermanos -dos de ellos menores de edad- de la joven asesinada.
Los fundamentos del pedido de la familia de Érika Álvarez
Los representantes de la familia de Érika sostuvieron cuáles fueron los daños que sufrieron los familiares:
Claudia Andrea Peralta y Walter Marcelo Álvarez (padres): padecen alteraciones del sueño, episodios de angustia, hipervigilancia, pensamientos intrusivos vinculados a las circunstancias en que fue hallado el cuerpo de su hija, retraimiento social y dificultades severas de concentración que impactan directamente en su capacidad de trabajo.
Crimen de Érika Álvarez: por qué condenaron a tres años de prisión a uno de los encubridoresKaren Milena Álvarez: soporta, además del duelo, el peso singular de haber sido quien reconoció el cuerpo de su hermana a partir de fotografías de sus tatuajes exhibidas en una dependencia policial. Fue también quien aportó a la investigación los datos que permitieron identificar al autor, exponiéndose a un desgaste emocional prolongado y a un contacto reiterado y minucioso con los detalles del hecho.
Mayra Jacqueline Álvarez: perdió simultáneamente a su hermana y a su compañera de estudio, ya que ambas eran compañeras en la carrera de enfermería. Debió continuar cursando sus estudios, en la misma facultad y en las mismas aulas que compartía con ella, con la consiguiente reactualización cotidiana del trauma.
L.D.A. y M.P.A. (las hermanas menores de Érika): sufrieron la pérdida en plena etapa de constitución subjetiva, lo que agrava el pronóstico y la posibilidad de elaboración del duelo. La literatura especializada es conteste en que la pérdida traumática de una figura significativa durante la infancia y la adolescencia temprana produce efectos de larga duración sobre la estructuración psíquica. En el caso de una de ellas, esa afectación se potencia por su condición de discapacidad.
Condenan a tres años de prisión efectiva a un imputado por encubrir el femicidio de Érika Antonella ÁlvarezLos representantes también consideraron que se debe sumar “la revictimización derivada del propio proceso: el reconocimiento del cuerpo por fotografías, la exposición mediática del caso, la circulación pública de detalles de la vida privada de Érika y la necesidad de tomar conocimiento, en el marco de la investigación, de los pormenores del modo en que fue asesinada y descartada”.
Cuáles son los montos reclamados por la familia de Érika Álvarez
Según la presentación realizada por Garmendia, del monto reclamado, Sosa debería responder por $438 millones, mientras que Gordillo y Díaz, de manera subsidiaria, tendrían que abonar $70 millones.
El crimen de Érika Álvarez: "El militar" Sosa seguirá con preventiva y la causa entraría en su etapa finalEn la presentación que realizaron, los profesionales reclamaron los siguientes conceptos:
Pérdida de ayuda futura: $62,5 millones.
Daño moral: $242 millones.
Daño psíquico incapacitante: $81,9 millones.
Gastos de tratamiento psicológico y psiquiátrico: $48,6 millones.
Gastos de sepelio y funerarios: $3 millones.
Daño extrapatrimonial autónomo por ocultamiento del cuerpo, privación del duelo digno y obstrucción del acceso a la Justicia: $70 millones.