La remontada de la Selección ante Egipto dejó mucho más que la clasificación a los cuartos de final del Mundial 2026. El tercer gol del equipo de Lionel Scaloni, convertido por Enzo Fernández, pasó a la historia por un motivo muy especial: fue el gol número 3.000 en la historia de las Copas del Mundo.

El mediocampista apareció en el momento justo para definir el 3 a 2 definitivo y sellar la clasificación de la "Albiceleste" a la siguiente ronda. Además de su enorme valor deportivo, el tanto quedó registrado como un hito estadístico dentro del torneo más importante del fútbol.

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A diferencia de otros goles que alcanzaron cifras redondas en la historia de los Mundiales, el de Enzo Fernández tuvo un condimento adicional: llegó en un partido de eliminación directa y significó el tanto que aseguró el pasaje de Argentina a los cuartos de final, manteniendo vivo el sueño de conquistar una nueva estrella.

El segundo argentino en lograr un hito histórico

No es la primera vez que un futbolista argentino queda ligado a una marca emblemática de la Copa del Mundo.

En el Copa Mundial de la FIFA Estados Unidos 1994, Claudio Caniggia convirtió el gol número 1.500 de la historia de los Mundiales durante el triunfo frente a Nigeria. Aquella conquista llegó tras una inolvidable asistencia de Diego Maradona, una de las últimas grandes jugadas del capitán con la camiseta argentina en una Copa del Mundo.

Con este nuevo registro, Argentina vuelve a quedar asociada a uno de los hitos estadísticos más importantes del certamen.

Un lugar entre los goles más emblemáticos

Gracias a su conquista, Enzo Fernández ingresó a un selecto grupo de futbolistas que marcaron goles simbólicos en la historia de los Mundiales.

La lista está integrada por el escocés Bobby Collins, autor del gol número 500 en Suecia 1958; el neerlandés Rob Rensenbrink, quien convirtió el tanto 1.000 en Argentina 1978; el sueco Marcus Allbäck, responsable del gol 2.000 en Alemania 2006, y el tunecino Ben Youssef, que anotó el gol número 2.500 en Rusia 2018.

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Ahora, el nombre del volante argentino se suma a ese exclusivo listado con una conquista que, además de tener valor estadístico, fue determinante para el destino deportivo de la Selección.

Con el pase a los cuartos de final asegurado, el equipo de Scaloni ya piensa en Suiza. Mientras tanto, Enzo Fernández puede celebrar un logro que trasciende el resultado: su gol ya forma parte de la historia grande de los Mundiales y quedará para siempre en los registros de la FIFA.