Jane Birkin, del cine y la música a un bolso Hermès

Jane Birkin, del cine y la música a un bolso Hermès

La artista nacida en Londres y desarrollada en Francia, donde murió a los 76 años, ocupó un lugar destacado por medio siglo en la industria del entretenimiento.

LA CONSOLIDACIÓN. Jane Birkin en un fotograma de “La piscina”, el filme de Jacques Deray de 1969. LA CONSOLIDACIÓN. Jane Birkin en un fotograma de “La piscina”, el filme de Jacques Deray de 1969.

Los comienzos de la carrera de Jane Birkin la vinculan, tangencialmente, con la Argentina. Cuando en 1966 compuso su personaje en “Blow up” (una de sus primeras apariciones en pantalla, tan seductoramente fascinante como siempre) quizás no sabía que la película dirigida por Michelángelo Antonioni y producida por Carlo Ponti estaba basada en el cuento “Las babas del Diablo”, de Julio Cortázar.

Lejos estuvo de protagonizar el filme, pero su presencia (y su desnudo) le alcanzó para empezar a abrirse camino en la industria del entretenimiento y la moda, que la tuvo como referente por décadas. El domingo, la actriz, cantante y modelo franco británica falleció a los 76 años en París, la ciudad con la cual se identificó más aún que con su Londres natal. No trascendieron los motivos de su deceso, pero en los 90 fue tratada por leucemia y hace dos años sufrió un derrame cerebral.

A los dos años de su debut en el cine con aquel thriller de suspenso, conoció a su gran amor y socio artístico, Serge Gainsbourg. Juntos alcanzaron la fama global como realizadores de un acontemiento musical que marcó toda la década del 70, donde su vínculo romántico parecía a prueba de todo. “Je t’aime... moi non plus” se transformó de canción (su transmisión por radio se prohibió en varios países y el Vaticano la condenó por su letra abiertamente sexual) en una película dirigida por Gainsbourg que, al mismo tiempo, era un presagio de lo que estaba por venir en su relación, que estaba ya en declive y de la cual nació Charlotte Gainsbourg (fue su segunda hija; la precedió la fotógrafa Kate Barry -se suicidó hace una década-, fruto de su matrimonio con John Barry; y la siguió el músico Lou Doillon, el hijo que tuvo con Jacques Doillon). Su desempeño le valió una nominada al premio César a la Mejor Actriz.

FIGURA PÚBLICA. Actriz, cantante y modelo, fue una activista demócrata. FIGURA PÚBLICA. Actriz, cantante y modelo, fue una activista demócrata.

En los 80, ya emancipada de su pareja, Birkin continuó trabajando como actriz y cantante, en especial en el campo independiente. Hasta entonces, había estado en los elencos de “Kaleidoscope”, “Wonderwall” y “Slogan”, un gran salto en su carrera que se consolidó cuando actuó en “La piscina” junto a Alain Delon, Maurice Ronnet y Romy Schneider. “Si Don Juan fuera una mujer”, “Muerte en el Nilo”, “La fille prodigue”, “La pirate” (segunda postulación al César), “La Fausse suivante”, “Love on the Ground”, “La Belle Noiseuse” (otra candidatura al César), “Deja todo justo” y “A Soldier’s Daughter Never Cries”, son algunas de las películas en las que participó. Su presencia cinematográfica se cerró en 2016, con “La femme et le TGV”, nominado como mejor cortometraje en los Oscar.

En el modelaje, fue el cuerpo de los jeans Lee Cooper y de Yves Saint Laurent, y el bolso Birkin-Hermès le debe su nombre; y en la música grabó “Baby Alone in Babylone”, “Amours des Feintes”, “Lolita Go Home”, “Rendez-vous”, “Fictions”, “Arabesque” (con canciones propias) y “Birkin/Gainsbourg: Le Symphonique”, lanzado en 2017, entre otros discos. Al año siguiente visitó la Argentina y cantó en el Teatro Ópera de la Capital Federal.

Luchadora por la democracia, fue parte de las campañas de Amnistía Internacional para el bienestar de los inmigrantes y refugiados y en la epidemia de VIH con fuerte activismo y visita a distintos países. También se pronunció a favor del derecho al aborto; en contra del crecimiento de los partidos de extrema derecha, principalmente en Francia; en denuncia contra el cambio climático y en defensa de los animales. En Gran Bretaña fue condecorada como Caballero de la Orden del Imperio Británico; y en Francia, como Chevalier de l’Ordre National du Mérite y Chevalier des Arts et Lettres.

El presidente francés, Emmanuel Macron, la describió como un “icono francés, una artista completa que nos lega melodías e imágenes que nunca nos abandonarán, y que encarnó la libertad” en su vida; al tiempo que la embajadora británica en París, Menna Rawlings, la despidió en Twitter afirmando que fue “la más francesa de las artistas británicas”.

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