22 Diciembre 2004 Seguir en 
MOSUL, Irak.- Con morteros y cohetes, mataron ayer a 24 personas e hirieron a más de 60 en un comedor militar estadounidense en la ciudad de Mosul, en el norte de Irak, en uno de los peores ataques contra las fuerzas norteamericanas desde que comenzó la guerra.
El ataque tuvo lugar mientras el primer ministro británico Tony Blair realizaba una visita sorpresa a Bagdad, donde aseguró que la guerra contra la insurgencia será ganada y que las elecciones se realizarán el 30 de enero. En los comicios se elegirán a los miembros de una asamblea que redactará la nueva Constitución del país, de acuerdo con los planes de las fuerzas aliadas apostadas en suelo iraquí .
Cuando Blair salía de Bagdad, una ronda de morteros cayó sobre el complejo de la Zona Verde, como suele ocurrir casi a diario. Las informaciones tras el ataque fueron confusas.
El mortífero ataque se realizó contra una tienda de campaña que funcionaba como comedor en la base militar estadounidense de Mosul, dijo un funcionario de defensa estadounidense.
El informante, que pidió reserva de su identidad, no pudo decir cuántos de los que murieron en la Base Marez, un enorme campamento construido alrededor del aeródromo de Mosul, eran soldados estadounidenses.
El general de brigada Carter Ham, comandante del destacamento Olympia en el norte de Irak, dijo que entre los muertos hay personal militar estadounidense, contratistas de ese país y extranjeros y miembros de fuerzas de seguridad iraquíes. No se conocía la fuente de la explosión.
El comedor es una tienda con capacidad para cientos de soldados, dijeron periodistas.
En el anterior incidente más sangriento contra las tropas norteamericanas en Irak, dos helicópteros se estrellaron en Mosul en noviembre del año pasado, y allí murieron 17 soldados.
Al inicio de la guerra, en marzo de 2003, 29 soldados fueron muertos en un día de combates.
El grupo extremista iraquí Ansar al-Suna, una conocida facción sunnita musulmana que ha estado en el centro de la insurgencia contra las fuerzas estadounidenses -que ya lleva 18 meses-, se atribuyó la responsabilidad de la agresión.
Condolencias
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, envió sus condolencias a los familiares de las víctimas del ataque.
"Nuestros pensamientos y nuestras oraciones están con las víctimas y con sus familiares", sostuvo el portavoz de la Casa Blanca Scott McClellan en Washington.
El vocero responsabilizó por el ataque a partidarios del derrocado presidente Saddam Hussein.
"Estas personas buscan descarrilar el proceso hacia la libertad en Irak", afirmó, pero aseguró que estos serán destruidos.
Mosul vive una escalada de violencia en las últimas seis semanas, desde que EE.UU. lanzó una poderosa ofensiva contra los insurgentes atrincherados en Fallujah con la finalidad de fracturar el movimiento guerrillero que opera en el país. (Reuter-DPA)
El ataque tuvo lugar mientras el primer ministro británico Tony Blair realizaba una visita sorpresa a Bagdad, donde aseguró que la guerra contra la insurgencia será ganada y que las elecciones se realizarán el 30 de enero. En los comicios se elegirán a los miembros de una asamblea que redactará la nueva Constitución del país, de acuerdo con los planes de las fuerzas aliadas apostadas en suelo iraquí .
Cuando Blair salía de Bagdad, una ronda de morteros cayó sobre el complejo de la Zona Verde, como suele ocurrir casi a diario. Las informaciones tras el ataque fueron confusas.
El mortífero ataque se realizó contra una tienda de campaña que funcionaba como comedor en la base militar estadounidense de Mosul, dijo un funcionario de defensa estadounidense.
El informante, que pidió reserva de su identidad, no pudo decir cuántos de los que murieron en la Base Marez, un enorme campamento construido alrededor del aeródromo de Mosul, eran soldados estadounidenses.
El general de brigada Carter Ham, comandante del destacamento Olympia en el norte de Irak, dijo que entre los muertos hay personal militar estadounidense, contratistas de ese país y extranjeros y miembros de fuerzas de seguridad iraquíes. No se conocía la fuente de la explosión.
El comedor es una tienda con capacidad para cientos de soldados, dijeron periodistas.
En el anterior incidente más sangriento contra las tropas norteamericanas en Irak, dos helicópteros se estrellaron en Mosul en noviembre del año pasado, y allí murieron 17 soldados.
Al inicio de la guerra, en marzo de 2003, 29 soldados fueron muertos en un día de combates.
El grupo extremista iraquí Ansar al-Suna, una conocida facción sunnita musulmana que ha estado en el centro de la insurgencia contra las fuerzas estadounidenses -que ya lleva 18 meses-, se atribuyó la responsabilidad de la agresión.
Condolencias
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, envió sus condolencias a los familiares de las víctimas del ataque.
"Nuestros pensamientos y nuestras oraciones están con las víctimas y con sus familiares", sostuvo el portavoz de la Casa Blanca Scott McClellan en Washington.
El vocero responsabilizó por el ataque a partidarios del derrocado presidente Saddam Hussein.
"Estas personas buscan descarrilar el proceso hacia la libertad en Irak", afirmó, pero aseguró que estos serán destruidos.
Mosul vive una escalada de violencia en las últimas seis semanas, desde que EE.UU. lanzó una poderosa ofensiva contra los insurgentes atrincherados en Fallujah con la finalidad de fracturar el movimiento guerrillero que opera en el país. (Reuter-DPA)







