CARENCIA. No todas las personas con asma tienen acceso al tratamiento.

Estos días se está desarrollando la Semana Mundial del Asma, una de las enfermedades crónicas más prevalentes en el mundo. La OMS estima que, en todo el planeta afecta al 9% de niños, 11% de adolescentes y 6,6% de adultos. Se calcula que en la Argentina unas 4 millones de personas sufren de asma. Además, se registran 15.000 internaciones anuales debidas a crisis de la enfermedad y unas 400 muertes al año. Y hay un alto porcentaje de sub diagnóstico.
El asma genera inflamación crónica de los bronquios, lo que produce estrechez estos. El paciente siente dificultad para respirar, falta de aire, dolor u opresión en el pecho, tos persistente o silbidos al respirar. Estos síntomas generan una limitación en todas las actividades diarias, de distintos grados de severidad.
Es una enfermedad sumamente variable en su presentación y hay múltiples condiciones asociadas que pueden aumentar esta variabilidad.
Todos los pacientes, aun los casos más leves, presentan riesgo de sufrir una crisis de asma con riesgo de vida, por lo que el correcto diagnóstico y tratamiento es de suma importancia. El objetivo de estas medidas es lograr un adecuado control de la enfermedad, lo que implica no presentar síntomas, no tener limitación para las actividades físicas habituales y no necesitar medicación aliviadora rápida o de rescate, para evitar o disminuir la aparición de crisis.
Frente a la falta de programas de asma y políticas de salud para dar respuesta a este gran problema, se está trabajando desde diferentes sociedades científicas: la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (Aaaeic), Grupo Asma NOA (Ganoa) y la Asociación Argentina de Pacientes con Asma (AAPA) conformaron un grupo asesor y se presentó un proyecto de ley nacional de asma, que está pendiente de ser tratada en el Senado de la Nación. La norma permitiría la capacitación, educación, prevención y, fundamentalmente, acceso al tratamiento para que los pacientes puedan llevar una vida digna y de calidad.
Estas organizaciones también hicieron una encuesta que dio los siguientes resultados: la prevalencia en la Argentina es del 10% de la población; una de cada dos personas que sufren asma están diagnosticadas por un médico.
Además, el 70% de los pacientes no cuenta con un plan de acción para tratar la enfermedad. Entre el 30 y el 37% de los pacientes leves han sufrido alguna crisis asmática. El 16% ha sufrido una crisis casi mortal.
Entre el 15% y el 20% de los pacientes que fallecen por asma tenían un cuadro de la enfermedad considerado leve.







