21 Diciembre 2004 Seguir en 
Washington.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, expresó ayer su confianza en el éxito de las elecciones iraquíes del 30 de enero, a pesar de los ataques terroristas que intentan hacer fracasar el camino hacia la democracia. En una conferencia de prensa para hacer un balance del año, Bush señaló que los ataques con coches bomba en las ciudades santas chiítas de Karbala y Nayaf son herramientas de propaganda que matan a niños indiscriminadamente y dañan sitios religiosos. "Debemos cumplir el objetivo, que es ayudar a los iraquíes a defenderse y al mismo tiempo tener un proceso político para avanzar", indicó el Presidente.
Más de 66 personas murieron y unas 200 resultaron heridas después de que coches bomba explotaron en las dos ciudades del sur del país, sagradas para la mayoría chiíta. Se cree que los ataques fueron otro intento de provocar una guerra civil antes de las elecciones de enero.
La minoría sunita se vio beneficiada bajo el régimen de Saddam Hussein y se cree que está detrás de la insurgencia, que se ha vuelto más violenta desde que las fuerzas estadounidenses invadieron Irak en marzo de 2003. Bush predijo que, a pesar de los problemas, los iraquíes podrán llevar a cabo unos comicios exitosos para elegir una asamblea de transición que elaborará una Constitución permanente. También advirtió a Siria e Irán que no deben interferir en Irak.
El mandatario defendió al jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, quien ha sido criticado por su manejo de la situación iraquí.
Aceleran preparativos
Los preparativos para las elecciones se aceleraron ayer pese a los atentados y a otros hechos violentos.
El orden de las 256 listas que confrontarán para las elecciones a la asamblea nacional transitoria, para el parlamento autónomo del Kurdistán y para los 18 concejos provinciales, fue definido por sorteo ayer.
Un total de 109 nóminas con cerca de 7.200 candidatos compiten para la elección de los 275 miembros de la Asamblea Nacional, según las cifras definitivas de la comisión electoral. (DPA-AFP-NA)
Más de 66 personas murieron y unas 200 resultaron heridas después de que coches bomba explotaron en las dos ciudades del sur del país, sagradas para la mayoría chiíta. Se cree que los ataques fueron otro intento de provocar una guerra civil antes de las elecciones de enero.
La minoría sunita se vio beneficiada bajo el régimen de Saddam Hussein y se cree que está detrás de la insurgencia, que se ha vuelto más violenta desde que las fuerzas estadounidenses invadieron Irak en marzo de 2003. Bush predijo que, a pesar de los problemas, los iraquíes podrán llevar a cabo unos comicios exitosos para elegir una asamblea de transición que elaborará una Constitución permanente. También advirtió a Siria e Irán que no deben interferir en Irak.
El mandatario defendió al jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, quien ha sido criticado por su manejo de la situación iraquí.
Aceleran preparativos
Los preparativos para las elecciones se aceleraron ayer pese a los atentados y a otros hechos violentos.
El orden de las 256 listas que confrontarán para las elecciones a la asamblea nacional transitoria, para el parlamento autónomo del Kurdistán y para los 18 concejos provinciales, fue definido por sorteo ayer.
Un total de 109 nóminas con cerca de 7.200 candidatos compiten para la elección de los 275 miembros de la Asamblea Nacional, según las cifras definitivas de la comisión electoral. (DPA-AFP-NA)







