17 Diciembre 2004 Seguir en 
OURO PRETO.- Lejos de apaciguar los ánimos exaltados de los últimos días, el presidente Néstor Kirchner advirtió hoy aquí que "ningún país" del Mercosur "es por sí mismo ni tan grande ni tan fuerte como para prescindir del destino regional", en lo que se interpretó como una alusión directa a Brasil en medio de la controversia comercial que lo enfrenta a la Argentina.
"Los beneficios no pueden tener una sola dirección. El Mercosur tiene que constituirse en un bloque de asistencia recíproca, sin ignorar las asimetrías existentes ni perjudicar a los sectores internos de los países porque lo que afectaría es su propia integración", arremetió Kirchner durante la clausura de la XXVII cumbre del bloque que se realizó en la ciudad brasilena de Ouro Preto.
Kirchner se refirió de esta forma a la controversia comercial que protagonizan la Argentina y Brasil por las salvaguardias automáticas que pidió el ministro de Economía, Roberto Lavagna, para proteger a la industria nacional que podría verse afectada por el ingreso al país de ciertos productos brasileños.
Según pudo saber aquí la agencia Noticias Argentinas, los negociadores del Gobierno de Kirchner pidieron a sus pares brasileños un compromiso por escrito para que la propuesta de Lavagna sea tratada desde enero próximo en reuniones bilaterales, pero no habrían tenido eco entre los funcionarios locales.
En ese escenario, Kirchner fue lapidario: "El nivel de compromiso que se manifiesta entre los presidentes no se traduce después", cuando -según advirtió- "las decisiones iniciales no se reflejan en las mesas de negociaciones posteriores, donde parecen prevalecen las necesidades locales sobre las regionales".
El jefe de Estado argentino tampoco se privó de hacer referencia al Tratado de Asunción (1991), que sentó las bases del Mercosur y brindó garantías de desarrollo equitativo, al asegurar que en la actualidad hace falta encarar um "desarrollo intraindustrial".
Es que el Gobierno de Kirchner tiene la sospecha de que Brasil busca hegemonizar el rol protagónico de la industrialización del Mercosur y relegar a la Argentina a un mero productor de materias primas.
En sentido contario a Kirchner, el presidente anfitrión, Lula Da Silva, se había mostrado antes más cauto a la hora de referirse a la Argentina, y destacó que nuestro país "es el segundo proveedor de importaciones de Brasil, sólo detrás de los Estados Unidos, pero adelante de Alemania".
En su discurso, no obstante, Lula Da Silva llamó a los países del Mercosur a mostrar "disposición" para mejorar al bloque regional y advirtió que eso sólo se logrará si las negociaciones conservan una "gran disciplina".
"Estamos avanzando más allá de los conflictos económicos y comerciales para formar uma verdadera ciudadanía común", aseguró Lula Da Silva.
El presidente de Brasil también elogió el trabajo del ex presidente Eduardo Duhalde en su rol de coordinador político del Mercosur y dijo que desde que el bonaerense asumió, el bloque "ha dado un salto cualitativo".
"El Mercosur avanza como el eje dinámico de la integración de Sudamérica, y eso se vio con el lanzamiento de la Unión Sudamericana en Cusco", agregó Lula en el centro de convenciones de Ouro Preto, uma bella ciudad brasileña típica de los tiempos de la colonia portuguesa.
Lula dio paso luego a la intervención de Duhalde, quien llamó a los presidentes de los países del Mercosur y los Estados asociados a avanzar en la integración sudamericana, por lo que hizo hincapié en la necesidad de dar un diseño financiero y de infraestructura a la región.
Kirchner, Lula y Duhalde hablaron ante los demás mandatarios que participaron de la XXVII Cumbre del Mercosur, entre ellos Nicanor Duarte (Paraguay), Jorge Batlle (Uruguay), Carlos Meza (Bolivia), Ricardo Lagos (Chile), Alejandro Toledo (Perú), Hugo Chávez (Venezuela) y Martín Torrijos (Panamá).
Según detalló aquí el canciller de Brasil, Celso Amorim, entre las conclusiones del encuentro -realizado en el mismo lugar en el que hace 10 anos nació la Unión Aduanera- se contaron la proyectada creación del Parlamento del Mercosur para diciembre de 2006 y la implementación de un fondo de convergencia para realizar obras de infraestructura en zonas atrasadas de la región.
Amorim también destacó la integración de Venezuela, Ecuador y Colombia al Mercosur, que hoy quedó formalizada, en tanto que anticipó que México también pidió formalmente ingresar al bloque sudamericano.
También se acordó en la cumbre de Ouro Preto avanzar en un acuerdo comercial con la India y Sudáfrica; y tender hacia la eliminación del doble cobro de la tarifa externa común cuando se trata de productos que ingresan a la zona de terceros países.
Por último, Brasil pasó la presidencia pro témpore del Mercosur a Paraguay y despidió al uruguayo Batlle, quien dejará la Presidencia de su país en enero próximo. (NA)
"Los beneficios no pueden tener una sola dirección. El Mercosur tiene que constituirse en un bloque de asistencia recíproca, sin ignorar las asimetrías existentes ni perjudicar a los sectores internos de los países porque lo que afectaría es su propia integración", arremetió Kirchner durante la clausura de la XXVII cumbre del bloque que se realizó en la ciudad brasilena de Ouro Preto.
Kirchner se refirió de esta forma a la controversia comercial que protagonizan la Argentina y Brasil por las salvaguardias automáticas que pidió el ministro de Economía, Roberto Lavagna, para proteger a la industria nacional que podría verse afectada por el ingreso al país de ciertos productos brasileños.
Según pudo saber aquí la agencia Noticias Argentinas, los negociadores del Gobierno de Kirchner pidieron a sus pares brasileños un compromiso por escrito para que la propuesta de Lavagna sea tratada desde enero próximo en reuniones bilaterales, pero no habrían tenido eco entre los funcionarios locales.
En ese escenario, Kirchner fue lapidario: "El nivel de compromiso que se manifiesta entre los presidentes no se traduce después", cuando -según advirtió- "las decisiones iniciales no se reflejan en las mesas de negociaciones posteriores, donde parecen prevalecen las necesidades locales sobre las regionales".
El jefe de Estado argentino tampoco se privó de hacer referencia al Tratado de Asunción (1991), que sentó las bases del Mercosur y brindó garantías de desarrollo equitativo, al asegurar que en la actualidad hace falta encarar um "desarrollo intraindustrial".
Es que el Gobierno de Kirchner tiene la sospecha de que Brasil busca hegemonizar el rol protagónico de la industrialización del Mercosur y relegar a la Argentina a un mero productor de materias primas.
En sentido contario a Kirchner, el presidente anfitrión, Lula Da Silva, se había mostrado antes más cauto a la hora de referirse a la Argentina, y destacó que nuestro país "es el segundo proveedor de importaciones de Brasil, sólo detrás de los Estados Unidos, pero adelante de Alemania".
En su discurso, no obstante, Lula Da Silva llamó a los países del Mercosur a mostrar "disposición" para mejorar al bloque regional y advirtió que eso sólo se logrará si las negociaciones conservan una "gran disciplina".
"Estamos avanzando más allá de los conflictos económicos y comerciales para formar uma verdadera ciudadanía común", aseguró Lula Da Silva.
El presidente de Brasil también elogió el trabajo del ex presidente Eduardo Duhalde en su rol de coordinador político del Mercosur y dijo que desde que el bonaerense asumió, el bloque "ha dado un salto cualitativo".
"El Mercosur avanza como el eje dinámico de la integración de Sudamérica, y eso se vio con el lanzamiento de la Unión Sudamericana en Cusco", agregó Lula en el centro de convenciones de Ouro Preto, uma bella ciudad brasileña típica de los tiempos de la colonia portuguesa.
Lula dio paso luego a la intervención de Duhalde, quien llamó a los presidentes de los países del Mercosur y los Estados asociados a avanzar en la integración sudamericana, por lo que hizo hincapié en la necesidad de dar un diseño financiero y de infraestructura a la región.
Kirchner, Lula y Duhalde hablaron ante los demás mandatarios que participaron de la XXVII Cumbre del Mercosur, entre ellos Nicanor Duarte (Paraguay), Jorge Batlle (Uruguay), Carlos Meza (Bolivia), Ricardo Lagos (Chile), Alejandro Toledo (Perú), Hugo Chávez (Venezuela) y Martín Torrijos (Panamá).
Según detalló aquí el canciller de Brasil, Celso Amorim, entre las conclusiones del encuentro -realizado en el mismo lugar en el que hace 10 anos nació la Unión Aduanera- se contaron la proyectada creación del Parlamento del Mercosur para diciembre de 2006 y la implementación de un fondo de convergencia para realizar obras de infraestructura en zonas atrasadas de la región.
Amorim también destacó la integración de Venezuela, Ecuador y Colombia al Mercosur, que hoy quedó formalizada, en tanto que anticipó que México también pidió formalmente ingresar al bloque sudamericano.
También se acordó en la cumbre de Ouro Preto avanzar en un acuerdo comercial con la India y Sudáfrica; y tender hacia la eliminación del doble cobro de la tarifa externa común cuando se trata de productos que ingresan a la zona de terceros países.
Por último, Brasil pasó la presidencia pro témpore del Mercosur a Paraguay y despidió al uruguayo Batlle, quien dejará la Presidencia de su país en enero próximo. (NA)







