17 Diciembre 2004 Seguir en 
BELO HORIZONTE.- Brasil podría iniciar una escalada de represalias comerciales sobre la Argentina si su vecino insiste en imponer trabas al comercio en el Mercosur, un reclamo que el resto de los socios del bloque, Uruguay y Paraguay, no acompañan.
"Si el instrumento de salvaguarda fuese adoptado contra los productos brasileños, tendrá que ser utilizado también cuando haya problemas en relación con productos argentinos", dijo el canciller de Brasil, Celso Amorim, en el marco de la reunión semestral del Mercosur. Aunque destacó que eso no era deseable.
Esa reunión que se realizó en la ciudad brasileña de Belo Horizonte -a la que se sumaron los presidentes del bloque y de países asociados-, tiene como telón de fondo una puja comercial entre sus dos principales socios.
Sin embargo, también el bloque progresó en entendimientos comerciales con la India y Sudáfrica, entre otros acuerdos, y celebró la llegada de Ecuador, Colombia y Venezuela como nuevos países asociados.
La Argentina, buscando proteger sectores de su industria de la potencia y la escala de producción de Brasil, propuso incorporar mecanismos de salvaguardas para resguardar el crecimiento de su sector productivo tras el colapso de su economía en 2001/02.
Mecanismo transitorio
Pero el secretario de Comercio Internacional de la cancillería Argentina, Alfredo Chiaradía, indicó que los mecanismos propuestos por el gobierno de Néstor Kirchner no tienen un afán proteccionista. "La Argentina es una ferviente defensora del Mercosur y no propicia de manera aislada una herramienta de salvaguardas, sino un mecanismo transitorio que nos permita avanzar y atienda reclamos temporales", remarcó el diplomático.
En tanto, el canciller de Uruguay, Didier Opertti, expresó su oposición al mecanismo "que obstaculiza el acceso a mercados", aunque la discusión sobre su validez no debe ser un callejón sin salida. Sin embargo, Amorim dijo que su país quiere resolver los problemas con la Argentina de otra forma, a través de entendimientos entre empresarios y con la búsqueda de una política industrial coordinada, y criticó a empresarios brasileros que, por oportunismo, piden protección.
Los cancilleres del bloque acordaron dar continuidad a la creación del Parlamento del Mercosur, y crear un Fondo de Convergencia Estructural, destinado a financiar planes de desarrollo en regiones deprimidas y las instituciones de la unión aduanera.
Además, concluyeron sus negociaciones comerciales para los acuerdos con la India y la unión aduanera de Africa Austral, que integran Sudáfrica, Lesoto, Swazilandia, Namibia y Botswana. En enero comenzarán las conversaciones con México, Japón, Corea del Sur y Canadá, países que también quieren negociar.
Los cancilleres también acordaron eliminar "en principio", a partir de 2008, el doble tributo a productos importados que circulan por los países del bloque, después de dar garantías de que Paraguay no perderá esa fuente de ingresos, dado que es un país sin puertos marítimos. (Reuter)
"Si el instrumento de salvaguarda fuese adoptado contra los productos brasileños, tendrá que ser utilizado también cuando haya problemas en relación con productos argentinos", dijo el canciller de Brasil, Celso Amorim, en el marco de la reunión semestral del Mercosur. Aunque destacó que eso no era deseable.
Esa reunión que se realizó en la ciudad brasileña de Belo Horizonte -a la que se sumaron los presidentes del bloque y de países asociados-, tiene como telón de fondo una puja comercial entre sus dos principales socios.
Sin embargo, también el bloque progresó en entendimientos comerciales con la India y Sudáfrica, entre otros acuerdos, y celebró la llegada de Ecuador, Colombia y Venezuela como nuevos países asociados.
La Argentina, buscando proteger sectores de su industria de la potencia y la escala de producción de Brasil, propuso incorporar mecanismos de salvaguardas para resguardar el crecimiento de su sector productivo tras el colapso de su economía en 2001/02.
Mecanismo transitorio
Pero el secretario de Comercio Internacional de la cancillería Argentina, Alfredo Chiaradía, indicó que los mecanismos propuestos por el gobierno de Néstor Kirchner no tienen un afán proteccionista. "La Argentina es una ferviente defensora del Mercosur y no propicia de manera aislada una herramienta de salvaguardas, sino un mecanismo transitorio que nos permita avanzar y atienda reclamos temporales", remarcó el diplomático.
En tanto, el canciller de Uruguay, Didier Opertti, expresó su oposición al mecanismo "que obstaculiza el acceso a mercados", aunque la discusión sobre su validez no debe ser un callejón sin salida. Sin embargo, Amorim dijo que su país quiere resolver los problemas con la Argentina de otra forma, a través de entendimientos entre empresarios y con la búsqueda de una política industrial coordinada, y criticó a empresarios brasileros que, por oportunismo, piden protección.
Los cancilleres del bloque acordaron dar continuidad a la creación del Parlamento del Mercosur, y crear un Fondo de Convergencia Estructural, destinado a financiar planes de desarrollo en regiones deprimidas y las instituciones de la unión aduanera.
Además, concluyeron sus negociaciones comerciales para los acuerdos con la India y la unión aduanera de Africa Austral, que integran Sudáfrica, Lesoto, Swazilandia, Namibia y Botswana. En enero comenzarán las conversaciones con México, Japón, Corea del Sur y Canadá, países que también quieren negociar.
Los cancilleres también acordaron eliminar "en principio", a partir de 2008, el doble tributo a productos importados que circulan por los países del bloque, después de dar garantías de que Paraguay no perderá esa fuente de ingresos, dado que es un país sin puertos marítimos. (Reuter)







