PALABRAS DE LA AUTORA: “La autoestima se consolida en la expectativa que tienen los demás sobre vos”.
La identidad de una persona se conforma desde antes que nace. “Uno conoce a sus padres al nacer y ellos te conocen a vos y tienen que aceptarse. Son personas diferentes”, explicó la psicóloga Paola Bertiz Broll, especializada en inteligencia emocional y autoestima. “La autoestima es todo lo que sucede, inclusive, antes de que nazca la persona: el deseo de los padres, lo que uno espera de la maternidad. Todo ese clima se transmite al bebé”, dijo. Y agregó: “la autoestima, en definitiva, se consolida en la expectativa que tienen los demás sobre vos y la realidad. Si tus padres esperan que vos seas la más inteligente de la clase y vos sos un cerebro medio, con esa expectativa versus realidad, se va construyendo la autoestima”, expresó la autora de “Que sea mutuo o no sea nada”.
Sobre cómo manejamos las emociones -propias y ajenas- y la autoestima se habló mucho en estos días luego de que se conoció el caso de las mellizas argentinas que estaban viviendo en España y que intentaron suicidarse -una de ellas murió- y aparentemente eran objeto de bullying en el colegio al que concurrían.
El caso tuvo amplia repercusión y generó entre los padres un debate que no debe ser evadido por la sociedad. ¿Cómo evitar estas situaciones? ¿Cuáles son las alarmas que se encienden por las que debemos tomar acción?
- ¿Podemos darnos cuenta de que los chicos son felices?
- La felicidad para los chicos pequeños es la felicidad de los padres. No existe en sí misma, excepto cuando están jugando, concentrados en un juguete. Ellos son felices si estamos felices nosotros también. Vamos a suponer que estás triste, bajoneada y eso se lo vas a transmitir a tu hijo, al verte mal, él no puede ser feliz. Todo lo que queremos enseñarles a nuestros hijos nace de nosotros y después se transmite.
Si cuando estás con un niño y tenés la sensación de que es un niño, está bien. A veces pasa que los chicos parecen adultos o no tienen niñez, que es esa mezcla de inocencia, espontaneidad, de reírse de cualquier pavada y descuartizarse de risa.
Hay que recordar: los chicos son el reflejo de nosotros y aprenden de lo que hacemos: si el padre no respeta a la madre o viceversa, eso lo aprenderá. Así como heredan los rasgos físicos, también sostienen comportamientos heredados.
- ¿Qué sucede en la pre adolescencia?
-Los padres a veces nos olvidamos cómo cambia todo con la revolución hormonal y esto afecta el estado de ánimo de la persona: las mujeres tienen este cambio hormonal previo a la menstruación y los varones también solo que no es igual que las mujeres. Los cuerpos de ambos se empiezan a preparar para la reproducción. Entonces aparecen los cambios físicos, de voz, los olores, cambios en las partes íntimas. Esos los asusta o lo rechazan.
Hoy tenemos que saber mucho más sobre los cambios en la adolescencia. Lo que sucede allí es el resultado de la niñez. Si no les pusiste límites a tus hijos desde pequeños, será cada vez más difícil. Es muy importante el tema de los límites. Tenemos que sacarnos de la cabeza que hay que darles todo, porque es importante que se frustren. Los chicos tienen que saber que no se puede todo y que deben aprender a manejar esas emociones para que, cuando sean adultos, sean más resilientes. A veces, lo mejor, es que aprendan a esperar.
- ¿Cómo podemos hacer para acercarnos a los chicos que ya, como preadolescentes, se cierran bastante?
- Cuando van creciendo los chicos, tenemos que estar siempre pendientes y observándolos. Uno a veces cree que porque van a la escuela, duermen y comen bien, ya está. Pero ellos tienen sus pensamientos, ideas y todo un mundo dentro. La única manera de saber qué pasa ahí es preguntándoles: ¿quiénes son tus amigos? ¿Hay alguien que pelee mucho en la escuela? Las bases se ponen en la infancia.
Hay que tratar de no ser invasivos pero hay que poner límites y explicar cuáles cosas no se negocian en casa, como los horarios de una fiesta. Pero todo esto empieza antes: poner la mesa, colaborar en casa, en la mesa sin celular y así.
-¿Hay alguna señal de alerta que debemos observar, más que otras, para evitar situaciones que pueden ser más graves?
-Una señal que sobresale es cuando el chico comienza a tener malas notas en el colegio. Cuando uno está mal, pierde el poder de concentración, la motivación. Entonces, una señal de que posiblemente el chico la esté pasando mal a nivel emocional son las notas, excepto, por supuesto, que el chico ya tenga problemas con alguna materia. La parte emocional se nota, ahí está.
El libro
“Que sea mutuo o no sea nada” es un libro que propone ejercicios fáciles y potentes para desprenderse de relaciones tóxicas, para reconstruir tu autoestima, y para poder armar una pareja sana y feliz, si ese fuera tu interés.








