
En diciembre pasado, la fiesta de entrega de los Artea organizada por la filial local de la Asociación Argentina de Actores lo tuvo como invitado especial (foto). Apoyado en su infaltable bastón, Carlos Kanan repartió afecto, consejos y sonrisas a todos los que se le acercaban, sabedores de que sus palabras encerraban la sabiduría de quien conoció todo rincón de la provincia y construyó un vínculo inalterable con el público. Ayer, a los 84 años, el actor y director falleció en la capital donde nació el 24 de octubre de 1938. Desde que el radioteatro comenzó a escribir su historia en la provincia, Kanan estuvo en la primera línea: se formó con Tato de Serra y con Armando de Oliva, de quien heredó los libretos para hacer el célebre “León de Francia”. En este rubro, debutó como director con “Dolores, la gitana de la copla”, con la característica de que tras las emisiones se salía de gira por barrios y pueblos adonde nunca antes habían habido funciones, incluyendo provincias vecinas, Chaco y Santa Fe. Y jamás abandonó el género: en 2020 dirigió al Teatro Estable del Ente Cultural en “La loba”, de Francisco Defilippis Novia. También fue referente del sector independiente con numerosas puestas y trabajos escénicos, y tuvo a su cargo “Vida y Pasión de Dios Hombre” en Tafí del Valle y en la capital.







